Cómo hacer una crema casera de aloe vera

El aloe vera es una planta con cualidades a la hora de tratar distintas lesiones de la piel, sobre todo cuando es utilizado en forma de gel. Su aplicación es sumamente sencilla, ya que basta con cortar la planta y dejar que su gel caiga lentamente. Luego, aplicarlo sobre la zona que se desee tratar, dejándola actuar durante algunos minutos.

No obstante, también podés preparar una crema casera. Existen diferentes fórmulas, en función del tipo de piel que tengamos. No obstante, cuando se trata de una crema facial o hidratante (por tanto, válida para piel seca, grasa, mixta o con acné), la formulación que figura a continuación sirve y es sencilla de seguir:

Ingredientes 

Gel de aloe vera fresco, aloe líquido, aceite de almendras y aceite esencial de menta.

Preparación

1- Extraer el gel de aloe vera, para que esté lo más fresco posible. Podés hacerlo directamente cortando la parte exterior de la planta con la ayuda de un cuchillo fino. Luego colocala en un plato y dejá que durante algunos minutos el gel salga del trozo cortado.

2- Poné un poco de agua en una cacerola al fuego y, cuando empiece a hervir, agregá el gel de aloe que extrajiste de la planta. Con una cuchara de madera mezclá bien hasta que quede uniforme y homogéneo.

3- Añadí unas gotas de aloe líquido y volvé a remover nuevamente para conseguir que los ingredientes se mezclen bien.

4- Retirá del fuego y dejá que se enfríe. Una vez frío, añadí el aceite de almendras y posteriormente unas gotitas del aceite esencial de menta. Remové bien para que el resto de ingredientes se integren.

5- Para terminar, introducí la mezcla en un tarro de cristal (que hemos esterilizado previamente). Cerralo y mantenelo en un lugar fresco y seco hasta que uses la crema.

Fuente: Natursan