Bertone aumentó un 70% la planta política durante su mandato

Pese a que uno de los ejes del discurso de la Gobernadora Rosana Bertone durante su mandato fue el ordenamiento del estado, el incremento de la planta política durante los últimos tres años y medio asciende a un 70% respecto del gobierno anterior.

De acuerdo a los datos oficiales, a inicios de 2016, a pocos días de haber asumido la actual gestión en reemplazo de Fabiana Ríos, la cantidad de personal político de Tierra del Fuego era de poco más de 520 personas. En la actualidad, esa cifra alcanza los 890 cargos distribuidos tanto en la administración central como en los entes descentralizados, lo que significa un aumento del 70% en poco más de tres años.

En cuanto al gasto que esto presupone para las arcas del Estado, los sueldos varían entre los 20 mil pesos mensuales para el caso de los cargos de menor categoría, vinculados básicamente con la militancia política, hasta haberes superiores a los 100 mil pesos. Varios de ellos incluso más altos que lo que percibe la propia Gobernadora.

El promedio es superior a los 40 mil pesos mensuales por cargo, lo que resulta en una cifra cercana a los 465 millones de pesos por año incluidos los aguinaldos. Una cifra que asusta por su magnitud, sobre todo si se tiene en cuenta que los fondos son aportados por todos los fueguinos a través de sus impuestos.

Pese al enorme gasto y al incremento del personal, los servicios básicos que debe prestar el Estado Provincial no han mejorado. En educación, los problemas de infraestructura de las escuelas provocan pérdidas de días de clase y chicos que no alcanzan a aprender los contenidos mínimos de los programas, aunque el Ministerio de Educación lo niegue e insista en que se cumplen los 180 días de clase estipulados por ley. En salud la situación no es mejor: la obra del Hospital Regional Ushuaia no avanza, el sistema en toda la provincia está colapsado y en Río Grande, mientras presentan una remodelación menor del ingreso al hospital como una gran obra de gestión, es prácticamente una odisea conseguir un turno y persiste la falta de insumos básicos para que el personal de la salud pueda brindar una atención acorde a las necesidades y derechos de los vecinos.

Está claro que el discurso de Bertone y sus funcionarios está reñido con la realidad y así se lo hizo notar el electorado en las pasadas elecciones. El problema es que sus acciones afectarán el futuro de la provincia en los próximos años, que deberá afrontar un endeudamiento de 200 millones de dólares (curiosamente la cifra coincide con la deuda que contrajo el ex Gobernador Carlos Manfredotti a fines de los 90 con el IPAUSS para entregar créditos incobrables a sus amigos, medida que la caja pagó carísimo con consecuencias nefastas para los jubilados y para la obra social que persisten hasta el día de hoy). Tierra del Fuego deberá además iniciar un camino de reconstrucción del empleo y de la matriz productiva en condiciones muy complicadas, tanto por la situación a nivel nacional como por el estado real de las cuentas públicas provinciales que lejos de estar ordenado, parece una caja de pandora que una vez abierta, no sabemos que podremos encontrar.