Tensión en España: condenas de hasta 13 años para los líderes independentistas catalanes

Este lunes, el Tribunal Supremo español dictó la sentencia del juicio contra los líderes separatistas.

El Tribunal Supremo de España proceso este lunes a nueve líderes independentistas catalanes por organizar el referéndum ilegal en Cataluña en octubre de 2017. 

Las condenas acordadas por la Justicia española para los líderes del “Procés”, el movimiento independentista español que intentó convertir Cataluña en una república independiente del resto de España, varían entre los 9 y 13 años de prisión. 

El ex presidente de Cataluña Carles Puigdemont, quien se encuentra exiliado en Bélgica desde octubre de 2017, reaccionó frente a las condenas a sus ex compañeros y llamó a “reaccionar más que nunca”: “100 años de prisión en total. Una barbaridad. Ahora más que nunca, a vuestro lado y al de vuestras familias. Toca reaccionar, como nunca”, tuiteó.

La mayor sentencia recayó sobre Oriol Junqueras, el ex vicepresidente de la Generalitat y ex mano derecha de Puigdemont, quien afronta una condena de 13 años de prisión  y otros 13 de inhabilitación por delitos de sedición en concurso medial y malversación de fondos públicos.

Asimismo, los ex consejeros Raül RomevaJordi Turull y Dolors Bassa han sido condenados a 12 años de prisión y 12 de inhabilitación por los mismos delitos, mientras que Josep Rull y Joaquim Forn afrontan 10 años y medio por sedición. La ex presidenta del Parlamento de Cataluña, Carmen Forcadell, fue condenado a 11 años y medio por sedición. 

Por otro lado, los líderes de las organizaciones soberanistas, Asamblea Nacional Catalana y Óminum Cultural, Jordi Sánchez y Jordi Cuixart, fueron sentenciados con 9 años por el delito de sedición. Otros tres exconsejeros recibieron 20 meses de inhabilitación para el ejercicio de la función pública.

Puigdemont y otros cuatro ex miembros de su gobierno no fueron juzgados por la justicia española por no estar en España. De todas formas, luego de conocerse la sentencia del Tribunal Supremo,  se emitió una nueva orden internacional de detención contra Puigdemont, “por los delitos de sedición y malversación de caudales públicos”.

Por su parte, el actual presidente del gobierno catalán, Quim Torra, dijo “el Govern y yo mismo rechazamos estas sentencias, por injustas y antidemocráticas, y por formar parte de un juicio político y ser parte de una causa contra el independentismo”. Asimismo, lo calificó como un acto de “venganza, no de justicia”, y reafirmó en la idea de un “Estado independiente” para Cataluña.

El presidente de España, Pedro Sánchez, también se manifestó y pidió a los separatistas catalanes que acaten las penas anunciadas por el Tribunal Supremo: “En una democracia nadie es juzgado por sus ideas, ni por defender su proyecto político, sino por delitos recogidos en el ordenamiento jurídico”, ratificó.

Además, Sánchez aseguró que la sentencia “pone fin a un proceso judicial que se ha desarrollado con plenas garantías y absoluta transparencia”, y es resultado “del Estado social y democrático de derecho de España”. Y agregó: “si dejamos de lado los extremismos podemos iniciar una etapa nueva en la que la vuelta a la concordia sea uno de los principales pilares de Cataluña”.

Luego de que se diera a conocer públicamente la condena, en Barcelona se volvió un caos para turistas y locales. Manifestantes cortaron autopistas y el acceso al aeropuerto catalán. Luego se enfrentaron con la policía, lo que provocó al menos 53 heridos. Más de 100 vuelos tuvieron que ser cancelados.