Guerra con Ucrania. “A Rusia la escuchan, pero no le hacen caso”, dijo el embajador ruso en la Argentina

En una columna enviada a LA NACION, el diplomático Dmitry Feoktistov señaló que las acciones de Rusia son legítimas y que el Ejército ruso solo ataca las instalaciones militares

Dmitry Feoktistov, embajador de la Federación de Rusia en la Argentina desde agosto de 2018, envió a LA NACION el siguiente artículo con la posición de su país respecto de la guerra con Ucrania.

El embajador de Rusia, Dmitry Feoktistov

Hoy, cuando las miradas de todo el mundo se centran en Ucrania, llamamos a todos a hacer caso a la posición de nuestro país respecto a la operación especial militar realizada por las tropas rusas.

Las acciones de Rusia son legítimas. La operación se lleva a cabo de conformidad con el artículo 51 de la Carta de la ONU, fue sancionada por el Parlamento de la Federación de Rusia en base al pedido oficial de las autoridades de las Repúblicas Populares de Lugansk y Donetsk (LNR y DNR).

Rusia no lucha contra los civiles. El Ejército ruso solo ataca las instalaciones militares y la infraestructura militar con armas de precisión, haciendo todo lo posible para evitar víctimas civiles. Al mismo tiempo, las tropas de Kiev colocan sus tanques y artillería cerca de guarderías y escuelas, cubriéndose con mujeres y niños. Contra las tropas rusas se utilizan bombas de fósforo prohibidas por la Convención de la ONU sobre Armas Inhumanas. El régimen de Kiev decidió liberar a los criminales de las cárceles, las armas de fuego se distribuyen sin control, las bandas armadas de saqueadores y ladrones se vuelven locas.

La tarea de la presente operación es sobre todo salvar a la población civil de Donbass. El régimen de Kiev ha estado en guerra con su propio pueblo durante ocho años. Desde 2014 la aviación, la artillería y los sistemas de lanzadores múltiples se utilizaban contra las regiones del este, como consecuencia fueron destruidos bienes civiles. En el territorio de la región fueron encontradas fosas comunes con los restos de residentes locales. A lo largo de estos años 14 mil personas, incluidos 130 niños, se convirtieron en víctimas de los ultranacionalistas. Las autoridades de Kiev establecieron el bloqueo económico, de transporte y alimentario de la DNR y la LNR. Nuestro país trataba de llamar la atención del Consejo de Derechos Humanos a las atrocidades cometidas en Donbass, pero sin éxito.

En segundo lugar, Rusia insiste en la desmilitarización y desnazificación de Ucrania. Son necesarias, ante todo, para que lo que está pasando en este país nunca vuelva a suceder. Los ultranacionalistas que llegaron al poder en 2014 comenzaron a difundir activamente la ideología de neonazismo. En el marco de esta ideología se llevaban a cabo represalias extrajudiciales contra opositores políticos, la persecución de disidentes y el cierre de medios indeseables. Se llevaba a cabo la política de la desrusificación forzada de los ciudadanos. El actual presidente de Ucrania presentó la ley “Sobre los Pueblos Originarios” que no otorgaba tal estatus a los rusos. Se difundían activamente mentiras sobre la Segunda Guerra Mundial donde los partidarios ucranianos de Hitler fueron declarados héroes. Se intensificó la discriminación por motivos religiosos.

Tercero, Rusia se defiende ante la amenaza militar planteada por la OTAN que utiliza el territorio de Ucrania como trampolín contra nuestro país. La Alianza estaba atrayendo activamente a Ucrania a su órbita con el apoyo activo de los ultranacionalistas. Según declaraciones de los líderes ucranianos, desde mediados de enero hasta mediados de febrero de este año Ucrania recibió de los países de la OTAN alrededor de 2000 toneladas de armas modernas, municiones y equipos de protección. Cuando el régimen de Volodimir Zelensky comenzó a amenazar abiertamente a Rusia con el uso de la fuerza y la adquisición del potencial nuclear militar, simplemente no teníamos otra opción.

Nos gustaría dirigirnos a nuestros amigos en Argentina. Durante más de 136 años nuestros países mantienen relaciones de sincera amistad y cooperación que alcanzaron el nivel de la Asociación Estratégica Integral. Esperamos que a pesar de la fuerte presión ejercida sobre la Argentina por los enemigos y los que desean mal a Rusia, el gobierno y los ciudadanos puedan escuchar y comprender los argumentos de la parte rusa, evaluar la lógica de nuestros pasos para proteger a los civiles en Donbass y garantizar la seguridad nacional de Rusia de las acciones hostiles de la OTAN.