Soldados ucranianos del regimiento Azov echaban de sus casas y mataban a civiles en Mariúpol

Varios militares ucranianos capturados por las fuerzas rusas han confesado algunos de los crímenes de guerra cometidos contra la población civil, como por ejemplo, la destrucción deliberada de edificios residenciales, violaciones y asesinatos.

Una residente de la ciudad de Mariúpol denunció cómo soldados del Ejército de Ucrania entraron al edificio donde ella vivía y echaron a muchos de sus residentes, tras lo cual la edificación fue destruida y su madre murió calcinada.

«El 10 de marzo, un proyectil del Ejército ucraniano impactó en el patio de mi casa. Todavía no estaban aquí las tropas de la República Popular de Donetsk ni de Rusia.  En el patio, la gente preparaba la comida, y como consecuencia del ataque ucraniano] murieron una niña de 11 años y otros tres muchachos de nuestro edificio, así como un cuarto de un bloque vecino. Otras cuatro personas resultaron heridas», contó la mujer.

«Los militares ucranianos entraron a nuestro edificio, encerraron a la gente en el sótano. Nos tuvieron toda la noche en el sótano, y a la mañana siguiente nos echaron a todos. Dijeron: ‘váyanse, aquí vamos a establecer nuestro puesto defensivo’.  El piso de mis padres se incendió. Mi mamá se quemó en el apartamento. Mi papá, gracias a Dios, se salvó. Solo ayer me enteré que mi madre murió calcinada», lamenta.

Varios militares ucranianos capturados por las fuerzas rusas han confesado algunos de los crímenes de guerra cometidos contra la población civil, como por ejemplo, la destrucción deliberada de edificios residenciales, violaciones y asesinatos.