“La guerra de sanciones no va tan bien como se esperaba”

Los expertos de The Economist creen que las sanciones occidentales antirrusas no resultaron ser tan efectivas como se esperaba, según el artículo, que examina el conflicto económico y evalúa la efectividad de las restricciones impuestas después del inicio de la operación militar de Rusia en Ucrania, cuyo éxito, según los autores, determinará “la capacidad de las democracias liberales para proyectar el poder en todo el mundo, incluso contra China”.

El objetivo a corto plazo ha sido desencadenar una crisis de liquidez y balanza de pagos en Rusia que dificultaría la financiación de la operación militar en Ucrania. Y a largo plazo, debilitar la capacidad de producción y la sofisticación tecnológica de Rusia.

Los expertos apuestan que, en tres a cinco años, el aislamiento de los mercados occidentales conduciría al caos en Rusia. Para 2025, una quinta parte de los aviones civiles podrían ser retirados del servicio debido a la falta de piezas de repuesto. Los consumidores extrañarán las marcas occidentales, muchos se irán de la Federación de Rusia.

Los autores reconocen que el mundo ya no es unipolar, y que Occidente ha disminuido su utilización de la fuerza militar desde las guerras de Irak y Afganistán para mantener su estatus. Las sanciones parecían ofrecer una respuesta “al permitir a Occidente ejercer su poder”. Pero, el embargo ruso llevó las sanciones a un nivel nuevo, buscando dañar la onceava economía más grande del mundo, una de las mayores exportadoras de energía, cereales y otras materias primas.

Después de la crisis, el sistema financiero de Rusia se ha estabilizado y el país está encontrando nuevos proveedores para algunos tipos de importaciones, incluida China. Según las estimaciones actuales, el PIB de Rusia se contraerá un 6 % en 2022, lo que es mucho menos que la caída del 15 % que muchos esperaban en marzo.

Mientras tanto, en Europa, la crisis energética podría desencadenar una recesión. Los precios del gas natural aumentaron otro 20 % esta semana, ya que Rusia redujo los suministros.

¿Por qué falla el plan occidental?

The Economist destaca que existen ciertos costos de las sanciones. Se trata, en primer lugar, del lapso temporal. Se tardan años en bloquear el acceso a las tecnologías.

Otro punto clave es el hecho de que el embargo total o parcial no es respetado por más de 100 países con el 40 % del PIB mundial. La mayoría de los países no están dispuestos a imponer políticas occidentales.