
Cinzia Dal Pino, una empresaria de 65 años originaria de la ciudad italiana de Viareggio, enfrentará un juicio por homicidio voluntario agravado por crueldad, tras matar a Nourdine Mezgoui, un ciudadano marroquí de 52 años, arrollándolo varias veces con su auto luego de que este le robara el bolso.
El suceso ocurrió el 8 de septiembre de 2024 en Viareggio, y las circunstancias del caso han agravado su situación legal:
Se le acusa de actuar con crueldad
Motivos fútiles
Uso de medios insidiosos (un vehículo)
Haber actuado contra una persona en situación de defensa reducida, ya que el ataque ocurrió de noche y por la espalda mientras la víctima estaba caminando.
La audiencia está programada para el 24 de septiembre, pero la gravedad de los hechos y la secuencia de actos violentos impiden el juicio abreviado, lo que podría derivar en una condena a cadena perpetua.
La defensa de Dal Pino intentó sin éxito reclasificar el caso como un acto excesivo en legítima defensa o homicidio imprudente, pero el tribunal rechazó todas las peticiones.
Actualmente, la acusada permanece en arresto domiciliario con una tobillera electrónica.


