
Chile aumentó la supervisión de las importaciones desde Perú tras el rechazo de la UE por exceso de cadmio, un metal que puede acumularse en los riñones y está asociado a ciertos tipos de cáncer.
Bolivia también abrió una investigación y activó controles fronterizos tras detectar niveles superiores al límite permitido (0,05 mg/kg).
Sin embargo, la Asociación ProHass de Perú sostiene que solo el 0,05 % de los contenedores fueron observados, un nivel que consideran “no representativo”.


