
El presidente de Brasil, Lula da Silva, propuso que Latinoamérica vea a la Unión Europea como una “referencia positiva” para lograr una mejor integración, aunque reconociendo las diferencias históricas, económicas y culturales.
“América Latina y el Caribe son únicos. Nos corresponde asumir que la integración posible es aquella que se basará en la pluralidad de opciones. Guiados por el pragmatismo, podemos superar las divergencias ideológicas y construir alianzas sólidas y positivas dentro y fuera de la región. Esa es la única doctrina que nos conviene. Seguir divididos nos hace a todos más frágiles”, enfatizó en su discurso.
Lula también lamentó la parálisis de la Celac señalando su incapacidad para abordar problemas comunes como el crimen organizado o el cambio climático.


