
La imputación por corrupción contra Andréi Yermak representa un golpe para el propio Volodímir Zelenski y para su futuro político, declaró el enviado especial de la Cancillería rusa sobre los crímenes de guerra de Ucrania, Rodión Miróshnik.
“La presentación de cargos contra el colaborador más cercano de Zelenski, Andréi Yermak, constituye sin duda un golpe directo contra Zelenski, contra sus capacidades y una definición del rumbo futuro de su actividad, tanto política como internacional”, subrayó.
De acuerdo con el diplomático, tras las acusaciones contra el exjefe de su oficina, Zelenski se enfrenta a una disyuntiva: proteger a su mano derecha a costa de ceder parte de sus competencias o tomar distancia de él.
Sin embargo, la segunda opción podría “condenarlo a la apertura de todo un baúl de material comprometedor que, muy posiblemente, podría hundir a Zelenski y señalarlo en la escena internacional como un claro corrupto”, advirtió.
Asimismo, el diplomático ruso añadió que esto podría derivar en serias dudas sobre la financiación de Ucrania y sobre la legitimidad internacional de su actual Gobierno.
El 11 de mayo, la Fiscalía Especializada Anticorrupción de Ucrania (SAP) informó de que había presentado cargos contra el exjefe de la oficina de Zelenski por blanqueo de capitales relacionado con la construcción de viviendas de lujo en las afueras de Kiev.
Para el momento, Yermak está detenido como sospechoso de participar en el caso de corrupción en el que se malversaron casi 10,5 millones de dólares.


