Más de 3 mil kilos decomisados por faena clandestina durante el mes pasado

Lo confirmó Víctor Canalis, director de Bromatología del Municipio. En un operativo realizado esta semana, se decomisaron más de 500 kilos de carne con la fecha de vencimiento pasada. Desde el área advirtieron sobre los peligros de consumir carne comprada en lugares inhabilitados.

yer, el área de Bromatología del Municipio, confirmó que en un procedimiento realizado en la ciudad -a partir de inspecciones de rutina- se llegó a decomisar más de 500 kilos de carnes que estaban con fechas vencidas.

“Se constató en una carnicería la existencia de un volumen significativo de carne de diferentes tipos y orígenes: ovina, bovina, y algo también de cerdo; con lapsos de vencimiento ya transcurridos”, informó Víctor Canalis, director del área.

“A partir de eso, se masificó y se complejizó el procedimiento. El equipo de inspectores solicitó asistencia a un grupo más grande para hacer el inventario correspondiente, verificar el incumplimiento de la mercadería. Y una vez hecho esto, se determinó, y se procedió a hacer el decomiso”, detalló.

Canalis reconoció de todos modos, que este tipo de procedimientos son más que frecuentes, ya sea por la baja de la demanda en las compras de fin de año, como por las condiciones en las que los negocios mantienen el stock de mercaderías: “No es una cuestión totalmente normal, pero sí, sobre esta fecha del año, es como que como muchos comercios se sobre stockean para la demanda de fin de año, pero no tienen preparados sus sistemas, o ellos mismos para manejar esos volúmenes mayores; alguno sobreestimó la demanda que iba a haber y se quedó con stock, y esos productos se empezaron a vencer porque no se vendían. Varias situaciones se conjugan para que se llegue a estos casos”, comentó.

Malas intenciones

Canalis también señaló que durante estos días también hubo procedimientos en los que se encontraron directamente intentos en fraguar las rotulaciones y vencimientos en las mercaderías: “Realmente tenés un abanico de causales, desde la negligencia en el manejo de la mercadería, hasta la intencionalidad manifiesta para tratar de vender mercadería que se venció”, remarcó.

Sin embargo una de las mayores preocupaciones es la faena clandestina: “Ocurre. Sobre todo en el último mes y medio, hemos tenido tres o cuarto procedimientos con detecciones de carne de faena clandestina. Que es más preocupante todavía, porque una cosa es un corte de carne vencido que proviene de un frigorífico habilitado, y más peligro aún es cuando hay faena clandestina, hecha en cualquier lugar, con cualquier manipulador, ni hablar de los controles veterinarios. Se transporta en una camión envuelto con una lona, sin cadena de frío. Entra a la ciudad o a venderse puerta a puerta, a través de redes sociales, o por ahí en algunos comercios irresponsables aceptan esa mercadería”, dijo Canalis. Y admitió que los volúmenes decomisados en este tipo de procedimientos, superan los tres mil kilos, solo en el último mes.

Como recomendaciones, el funcionario remarcó que lo imprescindible es comprar siempre en establecimientos habilitados. No comprar carnes a través de redes sociales ya que es imposible determinar el origen de la mercadería, ni la existencia de habilitaciones: “Y también están las cosas que los sentidos pueden percibir perfectamente. No hace falta ser inspector bromatológico: si yo entro a una carnicería y siento olor a carne fuerte ya es indicio de que hay falta de higiene; o carne vieja, sangre acumulada o productos que se están deteriorando. Entonces deberían avisar y hacer la denuncia, o directamente comprar en otro lado”, detalló.

En Río Grande, hay más de 1200 establecimientos habilitados para la manipulación de alimentos; “sería imposible tener la cantidad de inspectores para estar cada momento en cada lugar”, insistió el funcionario, y remarcó que cada consumidor tiene también un rol fiscalizador: “La comida que se lleva a la casa puede nutrir o enfermar. La alimentación es uno de los principalísimos factores de riesgo para nuestra salud, y siempre está como menospreciado. Tanto a nivel global, como nacional, y local, las enfermedades transmitidas por alimentos representan casi la mitad de las enfermedades que se dan cotidianamente. Quizás, una diarrea sanguinolenta no va a ser noticia si no desemboca en un síndrome urémico; y ocurre todos los días. Pero el factor de riesgo es el mismo, sólo depende de cada persona y su sistema inmunológico”, concluyó el director de Bromatología.