Seguirá preso el joven que comenzó el incendio en las escuelas 20 y 26

Ayer por la tarde se dio a conocer la resolución del Juez Daniel Cesari Hernández, mediante la cual procesó con prisión preventiva con un embargo de más de 400 mil pesos, al joven de 23 años Daniel Alexis Jaime. Lo procesó como autor del incendio que afectó el edificio donde funcionan las escuelas 20 y 26. Se le imputa el delito de “daño agravado por el uso y condición pública de la cosa”. Al existir riesgo procesal, en este caso de entorpecimiento de la investigación, Jaime seguirá detenido.

El juez de Instrucción N° 1 del Distrito Judicial Norte Dr. Daniel Cesari Hernández, lleva adelante la investigación que se inició a partir del incendio -en la madrugada del 16 de marzo- de la Escuela Senadores Fueguinos del barrio Chacra IV, donde funcionan los establecimientos educativos 20 y 26.

Con este fallo de primera instancia, el magistrado entiende que debe dar continuidad a la prisión preventiva de Daniel Alexis Jaime de 23 años, endilgándole, el delito de “daño agravado por el uso y condición pública de la cosa”. Asimismo se trabó embargo por 400.160 pesos, montó que surge a partir de los daños que fueron ocasionados en el edificio.

Para el juez Césari Hernández, “La cuantía de focos ígneos detectados (once) no pueden más que corroborar que efectivamente Jaime quería dañar la Escuela; quería incendiarla e hizo todo lo que estuvo a su alcance y dentro de sus posibilidades para lograr el resultado perseguido”.

Asimismo, para el magistrado Jaime “sabía que con su accionar, dañaba la Escuela y las diversas cosas que en ella se encontraban y que resultaban de uso y dominio público y en dicha dirección orientó su accionar”.

Otro elemento que se analizó a la hora de emitir el dictamen, es que Jaime no presenta alteraciones de sus facultades mentales.

Césari Hernández indicó que Jaime: “Actuó cubriendo su cabeza y parte de su cara con la capucha de la campera que llevaba puesta, la que incluso era camuflada, circunstancia relevante, considerando que actuó en horario nocturno y gran parte del espacio en el que se desplazaba en su ingreso y egreso al edificio se encuentra cubierto de césped, lo que entiendo permitía al imputado en razón de la tonalidad de su campera evitar un contraste contra la superficie herbácea sobre la que se desplazaba”, tal actitud fue “valorada como una acción premeditada y dirigida a sustraerse a su eventual identificación, representativa de la previa planificación por parte del imputado de una estrategia de evasión y ocultamiento que configura el riesgo procesal que habilita la prisión preventiva”.