Procesan a cinco mujeres de Río Grande por trata de personas para explotación sexual

Frente de uno de los domicilios allanados.

La Cámara Federal de Comodoro Rivadavia confirmó los procesamientos de cinco mujeres acusadas del delito de trata de personas, quienes recibían a mujeres extranjeras en Río Grande, y las retenían en prostíbulos para explotarlas sexualmente.

Según informa el diario porteño LA NACION, los prostíbulos fueron descubiertos a través de información aportada por la policía local y, luego de una investigación, agentes de la Prefectura irrumpieron en dos casas en Ameghino 857 y María Salvador del Carmen 1967. Allí rescataron a seis mujeres, entre ellas, dominicanas y paraguayas que vivían en las mismas habitaciones adonde eran “alquiladas” en turnos por hora.

La Cámara dio por hecho que las escuchas telefónicas corroboraban que Mariela Haydeé Rotela y Florentina Ramona Brítez -madre e hija- coordinaban las actividades de ambos lugares, además de recaudar el dinero de la explotación y ofrecer a mujeres a través de un sitio web.

Rotela ya había sido condenada en octubre de 2017 a ocho años y medio de prisión por trata de personas con fines de explotación sexual en concurso real con el delito de tenencia simple de estupefacientes, por regentear mujeres en el mismo “privado” de la calle Ameghino. Esa sentencia fue confirmada por Casación. Pero los fallos judiciales no la detuvieron.

Los investigadores confirmaron que muchas de las víctimas tenían “hijos bajo su exclusivo cuidado” y otras “no tenían vínculos familiares” en Tierra del Fuego, por lo que fueron retenidas con facilidad en los prostíbulos. Al menos a una de ellas le habían quitado su documento de identidad.

Al cabo de cuatro allanamientos, fueron incautados cuadernos con información relevante para la causa, pastillas, dinero de Paraguay y documentos que registraban giros de efectivo. “Con relación a Rotela y Brítez, todos los elementos secuestrados y el resultado de las intervenciones telefónicas las ubican como dueñas de los ‘privados’, que eran morada de algunas de las presuntas víctimas y los lugares adonde se prestaban los servicios sexuales […] Esto las coloca en el lugar de autoras del delito que se les imputa”, detallan los documentos a los que accedió LA NACION. En ellos también se detalla que Nélida Beatriz Cruz, Felicia Anastasia Gómez Aranda y Viviana Noemí Maldonado Fleitas integraban la segunda línea de una “organización rudimentaria”, y estaban abocadas a la ejecución y supervisión, entre otras cosas, de las “rotaciones” de mujeres entre los dos prostíbulos.

La Cámara dio por hecho que las escuchas telefónicas corroboraban que Mariela Haydeé Rotela y Florentina Ramona Brítez -madre e hija- coordinaban las actividades de ambos lugares, además de recaudar el dinero de la explotación y ofrecer a mujeres a través de un sitio web.