Mural recuerda a joven asesinado en Chacra IV

El mural estará emplazado sobre la calle Ramón Cortez del barrio de Chacra IV, barrio en que residía Adrian Garelli, asesinado en mayo de este año, tras recibir dos balazos en la zona del pecho. Ahora, sus familiares y amigos, junto al artista Facundo Viñabal, en homenaje y reconocimiento al joven asesinado, plasman en mural en su honor.

“Los amigos de Adrian habían estado buscando a varios artistas, no fue una cosa espontánea, la chica que está llevando adelante toda la movida es Isabel Ojeda. Está en proceso, pero la gente que movió todo fue la familia y amigos de Adrián”, explicó en el programa radial “Tarde pero Seguro”, Facundo Viñabal, realizador audiovisual y artista de la ciudad de Río Grande.

Acerca de las causas que lo llevaron a realizar este mural, al igual que el de Nilda Núñez y Marianela Rago, Facundo explicó: “Me di cuenta, después que el papá de Adrián que subió una foto con el mural y habla de eso, ahí me cayó la ficha porque ya había hecho algo similar con Marianela Rago y con Nilda Nuñez, y me di cuenta de lo que me estaba atravesando también dentro de lo que hago, audiovisual y es con la memoria, acordarse de las ausencias, entonces me estoy involucrando”.

“Me pasa que como trabajo en medios, uno va perdiendo un poco la sensibilidad, como que ya no te sorprenden tanto las cosas. A mí me paso ver la noticia y pensar “es un chico”, pero es más que un chico, hay una familia, es amor, no hay que ser ajeno a esas cosas”.

“Más allá de cualquier estatus social, circulo de personas o actividad; la ausencia de una persona le duele a cualquiera. Para mi es raro porque nunca tuve una pérdida de alguien importante, pero parece que de alguna manera me estoy preparando para eso porque me va a pasar”, dijo el artista riograndense.

El episodio sucedió el pasado 26 de mayo a la salida del local Doop bailable de donde López se retiró con el grupo de amigos de Adrián Garelli, de los cuales conocía a uno de la secundaria.

Allí los testimonios, entre algunas contradicciones sobre tiempos y personas, indicaron que López habría ostentado la portación del arma de fuego, cuestión que derivó en la discusión con Garelli, subiendo la misma de tono.

Los testigos señalaron que López se habría jactado de haber estado en la Unidad de Detención, y Garelli le manifestó a César Pereyra que lo estaba “apurando”, lo que inició la pelea con golpes de puño, que López repelió a tiros.

Garelli recibió dos tiros, uno mortal al pecho, y Pereyra salió ileso, recuperándose de la escena seis casquillos de bala.