Mujer incriminó a su propia familia en el asesinato de Gladys Moledo

Trascendieron detalles de lo que fue la declaración de la detenida Yésica Gómez, respecto del asesinato de la artesana Gladys Moledo. Habría apuntado a su propio marido, su hijo y su hermano como supuestos autores del brutal homicidio. El juez ordenó una nueva inspección de la escena del crimen, que el sábado debe tener una resolución respecto de la situación de los detenidos.

Se conocieron detalles de la indagatoria a Yésica Romina Gómez, de 34 años, por el homicidio de Gladys Beatríz Moledo (53), la artesana asesinada cuando estaba con su nieto de 2 años.

Se dice que los datos trascendidos dejan en evidencia la disputa por la tenencia de la pequeña de 8 meses, hija de Oriana González, la cual estaba en poder de la familia de la detenida Yésica Gómez con su marido, Eduardo Blanco de 35 años, su hijo de 17 años y su hermano, Juan Ramón Gómez de 35, recién arribado a la provincia.

Según informa el sitio “Resumen Policial”, en su declaración Gómez apuntó a los tres varones actualmente detenidos, como presuntos responsables del brutal crimen de Moledo.

La pericia forense sostiene que fue ahorcada con una bufanda y golpeada, presumiéndose que las puñaladas y cortes que terminaron con su vida, fueron infligidos cuando la mujer aparentemente habría caído desvanecida.

Yésica Gómez aseguró haber estado en su casa y que esa noche de lunes a las 21 horas, su marido Eduardo Blanco, su hijo de 17 años y su hermano Juan Ramón, salieron en el auto retornando unas horas después.

Dice Resumen Policial que “Gómez expresó haber escuchado allí comentarios entre los tres varones respecto del homicidio cometido, mostrándose ajena al mismo en todo momento. Más allá de esto la Justicia cuenta con varios elementos de cámaras de seguridad de la zona y prueba científica a confirmar, respecto de que Yésica Gómez, al menos habría ido en el automóvil que ya fue situado por las inmediaciones en el horario del crimen”. También falta desentrañar el rol de Oriana González, quien podría haber tenido en su poder las llaves de la casa donde asesinaron a Moledo.