Programa Provincial de Alimentación Saludable en las escuelas

Trabajo entre Educación y Salud.

Promueven hábitos y conductas saludables en escuelas, contra la obesidad infantil

La Guía de Entornos Escolares Saludables sugiere la generación de kioscos con alimentos naturales, con bajo contenido de sodio, grasas y azúcares; actividad física y nociones básicas sobre huertas, entre otros aspectos; con el objetivo de “reconstruir los hábitos en la escuela y también en casa, con la familia: que dediquemos el tiempo necesario para alimentarnos sanamente y de manera consciente”, explicaron.

Apartir de un trabajo conjunto entre el Ministerio de Salud y de Educación de la provincia, las escuelas públicas de todos los niveles y modalidades avanzan hacia la implementación de la Guía de Entornos Escolares Saludables, a través de la promoción de diversos hábitos y conductas para combatir la obesidad infantil.

Al respecto la licenciada Silvina Acosta, a cargo del Programa Provincial de Alimentación Saludable, informó que días atrás se realizó la presentación formal de la Guía en la ciudad de Río Grande, completando esta instancia que había comenzado en Ushuaia en agosto pasado. Fue en el marco del programa que se desarrolla a nivel nacional, al cual adhirió nuestra provincia.

“Equipos directivos, docentes, personal de maestranza, de comedores escolares y toda la comunidad educativa, que incluye a las familias –señaló Acosta-, intervienen en el proceso de reconstrucción de hábitos para garantizar el derecho de los niños, al acceso a una alimentación sana y segura”, dijo. “Y es muy importante que estemos dando el ejemplo desde el Estado, y en las escuelas, donde los chicos pasan muchas horas a diario”, evaluó.

En ese sentido la profesional explicó que la Guía de Entornos Escolares Saludables plantea “sugerencias y lineamientos, distintos valores y conceptos para que los chicos puedan adoptar conductas que les servirán para toda la vida”, remarcó. Entre ellos se destaca la generación de kioscos saludables, actividad física y nociones básicas sobre huertas.

“En la actualidad, todo nuestro entorno nos lleva al gran índice de obesidad infantil que lamentablemente existe y crece, a nivel provincial y nacional –advirtió Acosta-: consumo de alimentos ultraprocesados, con alto contenido de sodio, grasas y azúcares; sedentarismo; la rutina diaria y los horarios, comer sin parar y a las apuradas”, expuso.

En ese punto, la Responsable del Programa de Alimentación Saludable indicó que “todos tenemos que reflexionar sobre cuánto tiempo destinamos para sentarnos a comer charlando con el otro, eligiendo los alimentos y permitir la digestión”, y afirmó que “uno de los objetivos es volver a la mesa, a la comida casera, a la sobremesa; que comer no sea un ‘trámite’, sino que dediquemos el tiempo necesario para hacerlo de manera sana y consciente”, sostuvo.

La Guía de Entornos Escolares Saludables cuenta con anexos, “como el apartado sobre kiosco saludable: qué alimentos ofrecer y cómo hacerlo”, explicó Acosta. Y destacó que “todo es un camino de construcción, pero empezar justamente desde edades tempranas es lo mejor porque los niños pequeños son más sanos: les gusta el agua, las frutas”, observó.

Además propone recreos activos y pequeñas pausas cada 40 minutos, para combatir el sedentarismo. “Para que el cuerpo esté sano, tiene que estar en movimiento, en vez de pasar de una materia a otra, o incluso horas como ocurre en algunos casos, sin pararse de la silla”, señaló Acosta.

La profesional valoró especialmente “el trabajo que se lleva adelante desde los comedores escolares, que garantizan el acceso de los alumnos de todas las instituciones, a los alimentos de calidad y variados para cuidar la salud de los chicos”. Y finalmente recordó que “el responsable de la alimentación de los niños es el proveedor: en la escuela, el comedor; en la casa, la familia. Por eso este trabajo de reconstrucción de hábitos nos involucra a todos”, subrayó.