Planta de Licuefacción: ¿una nueva oportunidad para el desarrollo energético del país?

Actualmente, Argentina es importadora de GNL el cual ingresa al país a partir de dos terminales de almacenamiento y regasificación, ambas emplazadas en la provincia de Buenos Aires, particularmente en las localidades de Ensenada e Ingeniero White. ¿Se podrá revertir la situación?

Lamentablemente, desde mediados del 2007 las importaciones del GNL se volvieron un eje estructural del abastecimiento del país en materia energética, debido a la conjunción de tres elementos: Por un lado, la creciente demanda de este recurso en el sector industrial y en los hogares; por otro lado, los picos de demanda estacionales por bajas temperaturas y finalmente, la política de subsidios que llevó a distorsionar los precios del mercado. 

Estos elementos se encuadran en la creciente desinversión que muchas veces se tradujo en faltas y cortes del suministro.

Desde los anuncios de la explotación de Vaca Muerta el potencial energético productivo del país creció exponencialmente y con él crecieron una serie de cuestionamientos asociados a la puesta en funciones operativas de una planta de licuefacción en la ciudad Bahía Blanca.

La oportunidad se presenta ante la posibilidad de sustituir las importaciones por medio de la producción de gas, lo que motivaría a reducir sustancialmente la dependencia internacional. Ahora bien, la discusión está en cómo pensamos la matriz energética del país y si verdaderamente Bahía Blanca es el lugar geopolítico de excelencia para la instalación de una planta de GNL que comercializaría y licuaría el excedente producido por vaca muerta y del resto de la Patagonia.

Un importante enclave energético es la provincia de Tierra del Fuego que posee las potencialidades y capacidades para desarrollar las cadenas de valor del gas que actualmente se ha consolidado como la revolución petroquímica del gas con la industrialización de grandes productos con alto valor agregado que van desde fertilizantes hasta productos químicos orgánicos y plásticos.  

En este sentido, la explotación estratégica de la cuenca austral es la que presenta mejores condiciones y más aun considerando los precios internacionales del recurso.

El Diputado Nacional Fueguino (PRO) ha presentado varias iniciativas de proyectos de ley (Expedientes 5868-D-2018 y 6973-D-2016), destacando la integración vertical en la producción e industrialización del gas en origen. El legislador sostuvo “que esta iniciativa propone modificar la matriz productiva energética del país, pero también de la provincia, la cual puede generar valor agregado gracias a las grandes reservas que presenta la Cuenca Austral”.

De esta manera, “es viable el proyecto de una planta de licuefacción que promueva las bases para generar el autoabastecimiento energético, con la posibilidad de incorporar miles de puestos de trabajo directa e indirectamente, a lo largo de toda la cadena de valor gas. Lamentablemente la explotación del gas no ha sido tenida en cuenta en toda su potencialidad. Los proyectos tienen como fin revertir esta situación”, expresó el Diputado fueguino.

“La matriz económica de Tierra del Fuego se verá beneficiada y se diversificará ejerciendo un verdadero criterio Federal en base a los conceptos de integración vertical en origen potenciando las características geográficas y los recursos naturales de cada una de las regiones del país”, finalizó el legislador.