Campaña para salvar a un emblemático avión de Malvinas

Se trata de un Fokker F-28 de la Armada que está en desuso y podría ser convertido en chatarra. Fue la segunda aeronave nacional en aterrizar en las Islas en 1982. Necesitan $3 millones para rescatarlo.

El Museo Nacional de Malvinas (MUNAM) de la ciudad cordobesa de Oliva inició una campaña de recaudación para salvar del desguace a la segunda aeronave nacional que aterrizó en Puerto Argentino el 2 de abril de 1982, durante la recuperación de las islas.

Se trata del avión de transporte Fokker F-28 5-T-20 “Islas Malvinas”, perteneciente a la Armada Argentina, que actualmente está en desuso y podría ser convertido en chatarra si el museo no consigue los $3 millones para pagar los trabajos de desarmado y rearmado antes del 30 de octubre.

En 1982 se le removieron los asientos para adaptarlo como avión sanitario y fue apostado en el Teatro de Operaciones del Atlántico Sur (TOAS).

Durante la guerra, tuvo una destacada labor uniendo el continente con las Islas y sorteando el bloqueo británico para evacuar heridos y trasladar tropas. Incluso se convirtió en la segunda aeronave argentina en tocar pista en la capital isleña.

Más tarde volvió al continente trasladando a heridos, infantes de Prefectura y Armada y al cuerpo del capitán Pedro Giachino, el primer caído de la contienda. Sus años de servicio terminaron en 2008 y desde entonces está apostado en el Aeropuerto de Ezeiza.

Para cumplir con el objetivo, el museo tiene que recaudar $3 millones antes del 30 de octubre, fecha que la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) puso como límite para mantener a la aeronave en Ezeiza.

Desde el inicio de la campaña, Fioni y su equipo ya juntaron cerca de $700 mil.

“La campaña de donación es de $1.000. Estamos hablando de 2.500 argentinos que puedan donar $1.000 a las cuentas de la fundación. Con eso, nosotros podemos hacer el traslado y desarme y rearmado del avión, además de la recuperación. Por su estado, necesita mucho cariño, mucho trabajo; digamos que finalmente lo vamos a dejar como en sus mejores días”, detalla el director de la institución.

Y amplía: “La idea es que esté en un espacio donde se guarda la memoria y que en su interior se dicten conferencias, que las escuelas lo conozcan, vean cómo se operó en Malvinas y poder hablarles, nosotros o los Veteranos, de las historias de la guerra”.