Piel de invierno: cuidados y tratamiento

Según datos de la Sociedad Americana de Cirugía Plástica Estética (ASAPS, sus siglas en inglés) Durante el 2016, los tratamientos no quirúrgicos crecieron un 7 por ciento y el fotorejuvenecimiento hasta un 36% alcanzando así a más de 657.000 personas. Según estos datos, durante el año 2016, sólo en Estados Unidos, los pacientes gastaron más de 15 mil millones de dólares en cirugías estéticas y procedimientos no quirúrgicos.

Por su parte, el doctor Cristian Leonhardt (MN 95506), especialista en cirugía plástica y miembro de la Sociedad de Cirugía Plástica de Buenos Aires (SCPBA), explico que para cuidar la piel en épocas de frío “es importante una buena hidratación, así como también el uso domiciliario de cremas hidratantes y exfoliantes que los profesionales indicamos de acuerdo a cada tipo de piel”.

Factores como el frio, la humedad y las comidas calóricas, las calefacciones reducen la humedad del ambiente y provocan la evaporación del agua que contiene la piel, el humo de la calefacción aumenta la contaminación del aire en invierno, lo que ensucia la piel, tapa los poros y reduce la oxigenación.

Por otra parte, los cambios bruscos de temperatura que se suceden al entrar y salir de los ambientes, se contraen y dilatan los capilares de forma brusca. Esto ocasiona la ruptura de algunos vasos capilares y, como consecuencia, la aparición de unas venillas de color rojo oscuro, fundamentalmente en la nariz y los pómulos. Este es un problema que se conoce como cuperosis. Todos estos factores hacen que la piel se vea como si estuviera vieja y arrugada. Por eso, sin el cuidado adecuado, lentamente la piel se daña y envejece.

A tal efecto, la época de frío entonces es clave para llevar adelante tratamientos en la piel de recuperación. “El invierno es ideal para realizar todo tipo de tratamiento en la piel, como peeling, laser, o dermoabrasiones”. Los especialistas afirman que en esta época del año es fundamental remover la piel vieja y humectar en profundidad, ya que la poca exposición al sol evita posibles complicaciones.

Además, técnicas como el ablandamiento cutáneo no quirúrgico aumentaron un 12% en relación a 2015 también en Argentina. “Se explica por la excelencia en sus resultados: producen una evidente mejoría en la calidad de la piel y, además, estas nuevas tecnologías tienen un periodo muy corto de recuperación: la cara está colorada como si hubiéramos tomado mucho sol sólo por 2 ó 3 días, mientras que los antiguos láseres requerían 30 días para recuperarse”, dijo el experto. Y aclaró también que con cremas y tratamientos naturales o con procedimientos no invasivos que están cada vez más al alcance de todos, es fundamental cuidar la piel en invierno para evitar su deterioro y el daño irreversible