Nueva técnica para el diagnóstico precoz del Alzheimer

Importante avance para la detección temprana.

Mediante equipos que permiten el registro de los movimientos oculares “podemos dar un mejor diagnóstico lo antes posible”, afirmó Osvaldo Agamennoni, investigador en la Comisión de Investigaciones Científicas, dependiente del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación de la Provincia de Buenos Aires.

Las alteraciones durante la lectura de frases sencillas podrían suponer un indicador temprano del alzheimer. Con los equipos “Eye Tracker” los investigadores registran con exactitud en una computadora dónde está fijando la vista un paciente cuando lee un texto en la pantalla.

“A partir de estos equipos es posible generar estímulos de lectura; nosotros generamos unas 180 frases de oraciones simples que caben en un solo renglón en la pantalla”, indicó Agamennoni.

El científico agregó que trabajan con “frases que son informativas, generales, otras que son refranes de uso común y otras frases de alta predictibilidad que no son refranes pero que aparecen en nuestro colectivo como ´el fumar es perjudicial para la salud´”.

A partir de este registro, los investigadores observan cómo trabaja el cerebro y va haciendo sentido de la frase a medida que el paciente va leyendo.

“Cuando uno empieza a leer detiene la vista 200 milisegundos en un punto, levantamos la información, saltamos, en un movimiento que se llama sacádico, a otro punto, seguimos levantando información y cada uno de esos pedazos de información que vamos levantando lo guardamos en el cerebro en un lugar que se llama la memoria del trabajo.

Sin embargo el investigador aclaró que la técnica “es sólo un alerta” y agregó que “nosotros tratamos de generar una técnica que nos permita de alguna manera dar un mejor diagnóstico lo antes posible”.

Cómo funciona el estudio Eye Tracker.

Durante quince minutos, el paciente lee alrededor de 180 oraciones en silencio mientras una cámara, que graba a 1000 cuadros por segundo, espía la posición que van adoptando sus ojos respecto del texto. Esas posiciones se registran y procesan dando por resultado un índice de desempeño cognitivo.

Los datos obtenidos se comparan con los parámetros del grupo control al que pertenece la persona, conforme a su edad y nivel educativo.

De esa manera, permite determinar la presencia de un deterioro cognitivo compatible con el mal de Alzheimer y, a su vez, discriminar otras patologías que afectan diversas capacidades neurocognitivas como la depresión, la esquizofrenia y la bipolaridad.

Por ese motivo, aseguró que el Eye Tracker “es una herramienta objetiva que ayuda a discriminar o corroborar una patología”, que puede complementar los distintos estudios médicos existentes para diagnosticar esta enfermedad neurodegenerativa.

El proyecto surgió en 2006 y está integrado por los doctores Gerardo Fernández y Pablo Mandolesi, del Instituto de Investigaciones en Ingeniería Eléctrica (IIE CONICET), Liliana Castro del Departamento de Matemática de la Universidad Nacional del Sur (UNS), Luis Politi y Nora Rotstein del Instituto de Investigaciones Bioquímicas de Bahía Blanca (INIBIBB CONICET) y David Orozco de la Clínica Privada Bahiense.