Gastón Roma impulsa un proyecto para construir viviendas económicas

Reduciría los costos en más del 50 por ciento y el  proyecto de ley promueve el fomento de la investigación y desarrollo del sistema de construcción de ladrillos auto encastrables proveniente de plásticos reciclados.

El centro experimental de la vivienda económica dependiente del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas ha concretado un modelo experimental de viviendas económicas  en base al sistema de construcción de ladrillos provenientes de plásticos reciclados.

Este sistema constructivo baja los costos de construcción a más de la mitad de cualquier presupuesto con materiales tradicionales, además de reducir los tiempos de concreción de obra viva; en suma reduce los tiempos en más de un 80% de los precisados para la construcción tradicional, evitando así también los largo plazos de entrega de viviendas. Al mismo tiempo, al ser encastrables no necesitan de morteros y/o adhesivos plásticos, por lo cual toda la construcción es en seco, rápida, sencilla y eficiente. 

Debe destacarse además que la utilización de dicho sistema permite una nueva planificación para el mejoramiento urbano pudiendo efectivizar de manera más ágil las mejoras sociales para barrios precarios en cuestión de semanas.

Existen antecedentes muy efectivos en este uso de tecnología, como los experimentados en la República Federal de México y la República de Colombia. Es de destacar que este sistema autóctono, posee la particularidad de asemejarse en su sistema a los juegos de encastre de infantes, tan conocidos por todas las personas, facilitando así la rápida capacitación del personal de la construcción para su utilización. Con ello, también se gana claramente tiempo en la concreción de las obras.

Por su parte, debido a nuestras topografías y nuestro clima, el sistema posee una estanquidad mecánica y una aislación termo acústica muy eficiente frente a los sistemas tradicionales cerámicos.  Con ello, en zonas como la Puna o la Patagonia el sistema podría cambiar en forma significativa la construcción de viviendas económicas y el acceso constitucional a la vivienda digna. Sus particularidades tanto físicas, mecánicas, químicas y constructivas, hacen de este sistema de ladrillos plásticos auto encastrables, un sistema de distribución logística más eficiente, con lo cual se logran mejores tiempos y plazos de entrega a lugares distantes, remotos y de difícil acceso; sumado ello, debe tenerse en cuenta el bajo peso de cada unidad, que no llega a los novecientos gramos frente a los tres mil gramos de un ladrillo cerámico tradicional.

El sistema ya se encuentra efectivamente probado y es ampliamente conocido y difundido en el ámbito especializado de la construcción, pero aún no posee la difusión necesaria como un producto nacional de innovación científica que además respeta el medio ambiente y resuelve problemas como el producido por los depósitos de plásticos usados que generan las grandes urbes del país.

De esta forma, resulta un hecho que el sistema constructivo posee más repercusión en los países limítrofes y es aún desconocido en el ámbito estatal nacional, provincial y municipal. Al mismo tiempo, el apoyo y reconocimiento a este avance científico e innovativo de la construcción debe ser significativo y necesita mayor apoyo para un mejor desarrollo de esta tecnología.

El diputado se refirió al respecto, “este tipo de investigaciones permiten generar beneficios competitivos muy importantes, con ahorros en términos de energía, confort, flexibilidad y rapidez con que se concreta la obra. Asimismo, permite generar mayores niveles de desarrollo científico tecnológico con conocimiento argentino”.