Moscú cuestionó a la Corte Penal Internacional

El Ministerio de Exteriores de Rusia sostuvo que la destitución del fiscal jefe de la Corte Penal Internacional (CPI), Karim Khan, no modificará el funcionamiento del organismo, al considerar que fue concebido como una herramienta de presión política. Además, afirmó que cada vez más países cuestionan su accionar y se alejan de la institución.

“Es poco probable que el cambio de fiscal modifique radicalmente la situación en la CPI, que desde un principio se concibió como un instrumento para ejercer presión política sobre los países indeseables y ajustar cuentas con los oponentes políticos”, señalaron desde la Cancillería rusa.

Asimismo, el Gobierno ruso indicó que, según diversas informaciones, los patrocinadores occidentales de la CPI impulsaron la aceptación de la renuncia del británico Karim Khan con la intención de preservar la reputación del tribunal.

De acuerdo con Moscú, cada vez más países abandonan ese “barco que se está hundiendo”. En ese sentido, recordó que el ministro de Relaciones Exteriores de Venezuela, Félix Plasencia, anunció el “retiro definitivo” de su país de la CPI. Anteriormente también se retiraron Burkina Faso, Malí y Níger.

Recientemente, la Asamblea de los Estados Partes en el Estatuto de Roma de la CPI aprobó, por mayoría de votos, la destitución del fiscal Karim Khan, tras las acusaciones de presunto acoso sexual en su contra.