
Moscú aseguró que buscará sancionar a los responsables de la muerte de menores durante ataques contra población civil. Ucrania no realizó comentarios sobre las acusaciones en el marco de esta denuncia.
La portavoz del Ministerio de Exteriores de Rusia, María Zajárova, afirmó que 86 personas murieron y otras 409 resultaron heridas entre el 15 y el 24 de julio como consecuencia de ataques atribuidos a las Fuerzas Armadas de Ucrania contra zonas civiles.
Según la funcionaria rusa, entre las víctimas hubo niños y acusó a las autoridades ucranianas de realizar ataques deliberados contra la población civil. “Las terribles estadísticas de los crímenes del régimen de Kiev. Atacan deliberadamente precisamente a los niños”, señaló.
Zajárova sostuvo además que, ante la imposibilidad de obtener avances en el campo de batalla, Ucrania recurre a ataques contra civiles, y afirmó que estas acciones cuentan con respaldo de sectores de la comunidad internacional.
La portavoz también cuestionó el apoyo militar y político que algunos países occidentales brindan a Kiev, al señalar que el suministro de armas y asistencia internacional contribuye a la continuidad del conflicto.
En ese contexto, denunció un supuesto resurgimiento de ideas neonazis en Europa occidental y vinculó sus declaraciones con la conmemoración del Día de la Memoria de los Niños Víctimas de la Guerra en Donbás, que se recuerda cada 27 de julio.
De acuerdo con datos citados por el comisionado del Ministerio de Exteriores ruso para los crímenes atribuidos a Kiev, Rodión Miróshnik, desde 2014 más de 370 menores habrían muerto en el marco del conflicto en la región del Donbás.


