
Fidel Ernesto Castro Calis fue incluido en la lista de sancionados por Washington junto con cinco entidades estatales cubanas.
La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC, por sus siglas en inglés) del Departamento del Tesoro de Estados Unidos sancionó este jueves a Fidel Ernesto Castro Calis, nieto del expresidente de Cuba Raúl Castro, como parte de las medidas impulsadas por el Gobierno de Donald Trump para incrementar la presión política y económica sobre la isla.
Castro Calis es uno de los hijos de Alejandro Castro Espín, hijo de Raúl Castro y director de la Dirección de Inteligencia de Cuba, quien también fue sancionado por Washington.
“Esta medida incluye la imposición de sanciones a un miembro más de la familia Castro y restringe aún más la capacidad del régimen para financiar y dotar de recursos a su represión”, indicó el Departamento de Estado en un comunicado.
El organismo, encabezado por el secretario de Estado, Marco Rubio, detalló que Castro Calis fue sancionado mediante la Orden Ejecutiva 14404, por ser “un miembro adulto de la familia” de Castro Espín. Por el mismo motivo, Estados Unidos había incluido en su lista de sancionados, el pasado 4 de junio, a otro de sus hijos, Raúl Alejandro Castro Calis.
“Hoy, el Departamento de Estado ha designado a cinco entidades y a un individuo con el fin de impulsar la estrategia integral de la Administración Trump para poner fin a las actividades malignas del régimen cubano, tanto en Cuba como en todo nuestro hemisferio”, afirmó el organismo.
Según Washington, las medidas responden a “criterios específicos relacionados con la represión en Cuba y otras amenazas a la seguridad nacional y la política exterior de EE.UU.”.
Las entidades sancionadas
Las cinco entidades estatales cubanas alcanzadas por las nuevas sanciones son el Banco Exterior de Cuba; la compañía de combustibles Comercial Cupet S.A.; la Empresa de Servicios Comandante René Ramos Latour (Nicarotec), dedicada a los sectores metalúrgico, minero e industrial; la Importadora de Abastecimiento para el Petróleo (ABAPET); y la Importadora y Abastecedora de Níquel (Cexni).
El Departamento de Estado explicó que las medidas “prohíben todas las transacciones y negocios realizados por personas estadounidenses, dentro de EE.UU. (o en tránsito), que impliquen cualquier propiedad o interés en propiedades de las personas designadas o bloqueadas”.
De esta manera, las restricciones alcanzan a ciudadanos y empresas con vínculos comerciales con Estados Unidos que mantengan operaciones con las personas o entidades cubanas sancionadas.
Crece la presión sobre Cuba
El pasado 29 de enero, Donald Trump firmó una orden ejecutiva mediante la cual declaró una “emergencia nacional” ante la supuesta “amenaza inusual y extraordinaria” que, según la Casa Blanca, representa Cuba para la seguridad de Estados Unidos y la región.
El documento acusa al Gobierno cubano de alinearse con “numerosos países hostiles”, de recibir a “grupos terroristas transnacionales” y de permitir el despliegue en la isla de capacidades militares y de inteligencia de Rusia y China.
A partir de esa medida, Estados Unidos anunció la imposición de aranceles a los países que vendan petróleo a Cuba, además de advertir sobre posibles represalias contra quienes incumplan la orden ejecutiva.
La escalada se produce en medio de las crecientes tensiones entre Washington y La Habana. El Gobierno cubano ha rechazado sistemáticamente las acusaciones estadounidenses y ha advertido que defenderá su integridad territorial.
El presidente de Cuba respondió que “esta nueva medida evidencia la naturaleza fascista, criminal y genocida de una camarilla que ha secuestrado los intereses del pueblo estadounidense con fines puramente personales”.
El pasado 7 de marzo, Trump afirmó que “un gran cambio pronto llegará a Cuba” y sostuvo que la isla está llegando “al final del camino”.
Estados Unidos mantiene el bloqueo económico y comercial contra Cuba desde hace más de seis décadas. El embargo, que tiene un fuerte impacto sobre la economía cubana, se ha visto reforzado por nuevas medidas coercitivas y unilaterales impulsadas por Washington.


