
Omán desarrolla un proyecto para captar agua de la niebla en las montañas de la gobernación de Dhofar, en el sur del país, como parte de una estrategia para diversificar sus fuentes de abastecimiento y mejorar la gestión de este recurso.
La iniciativa es impulsada por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Recursos Hídricos y busca determinar cuánta agua puede obtenerse a partir de este fenómeno atmosférico y evaluar su potencial como fuente alternativa.
Khalid Salim Al Hooti, director del Centro de Mejora de Lluvia Artificial del Ministerio, calificó la técnica como “prometedora” y explicó que permite aprovechar la humedad atmosférica característica de la temporada del monzón de Khareef.
El sistema funciona mediante la captura de las diminutas gotas de agua suspendidas en la niebla, que luego son convertidas en agua aprovechable. Según Al Hooti, el método requiere un consumo energético relativamente bajo, especialmente en las zonas donde este fenómeno se presenta con mayor frecuencia.
Actualmente funcionan 12 estaciones de recolección distribuidas en nueve puntos de las montañas. Durante la temporada de Khareef, estas instalaciones registran la cantidad de condensación obtenida y recopilan datos climáticos y topográficos.
Con la información reunida, los investigadores buscan desarrollar un modelo predictivo que permita identificar las zonas con mayor potencial para la captación de agua de la niebla.
Al Hooti destacó que el alcance del proyecto no se limita a determinar cuánta agua puede recolectarse. El objetivo también es generar una base científica sólida que permita tomar decisiones a partir de datos precisos obtenidos directamente en el terreno.
La iniciativa forma parte de los esfuerzos de Omán para diversificar sus fuentes de agua y mejorar la eficiencia en la gestión del recurso.


