
China completó la construcción de su primer transportador de gas licuado de gran tamaño diseñado y fabricado íntegramente en el país. Se trata del Chang Ping Yuan, una embarcación con capacidad para 88.000 metros cúbicos que representa un avance para la industria naval china y el transporte de recursos energéticos.
Según informaron medios locales, la construcción del buque permite a China avanzar en el desarrollo de este tipo de embarcaciones sin depender del diseño y la fabricación extranjera. El proyecto sienta, además, las bases para que el país pueda desarrollar una flota propia destinada al transporte de energía a gran escala.
Durante su construcción se emplearon tecnologías y procesos nacionales, entre ellos sistemas de soldadura para trabajos a bajas temperaturas. Esta capacidad permite al país contar con mayor autonomía en etapas clave de la fabricación de este tipo de buques.
El Chang Ping Yuan está equipado con un motor principal de doble combustible, preparado para funcionar con gas licuado de petróleo, además de un generador de eje. De acuerdo con las especificaciones difundidas, frente a otros modelos similares, la embarcación permite reducir un 20 % las emisiones de dióxido de carbono y hasta un 90 % las emisiones de óxidos de azufre y partículas.
Estas características le permiten cumplir con estándares ambientales internacionales de alta exigencia y avanzar hacia un transporte marítimo con menores niveles de emisiones.
Otro de los aspectos destacados del buque es su capacidad de navegación. El Chang Ping Yuan es la embarcación de este tipo con mayor capacidad que puede atravesar tanto las esclusas antiguas como las modernas del Canal de Panamá, ampliando sus posibilidades de operación en las principales rutas marítimas internacionales.
Además, el buque está diseñado para transportar hasta nueve tipos de gas licuado, entre ellos gas licuado de petróleo y amoníaco. Esta versatilidad responde a la creciente demanda internacional de distintos recursos energéticos y amplía las posibilidades de utilización de la embarcación.
Con este desarrollo, China busca consolidar sus capacidades en el diseño y la construcción de grandes buques gaseros y avanzar en la conformación de una flota propia para el transporte energético internacional.


