
El presidente de Letonia, Edgars Rinkevics, cuestionó el estado de las capacidades de defensa de la Unión Europea y la OTAN y advirtió sobre las dificultades de los países aliados para hacer frente a una eventual escalada militar.
En una entrevista con medios británicos, el mandatario afirmó que la defensa aérea y antimisiles europea enfrenta importantes dificultades. Según Rinkevics, los problemas para proteger el espacio aéreo no se limitan a Ucrania, sino que afectan también a otros países europeos.
“Vemos que existen graves problemas con la defensa aérea, la defensa contra drones y la defensa antimisiles. Seamos honestos: Ucrania los tiene. Toda Europa y la OTAN los tienen”, declaró.
El presidente letón sostuvo además que incluso un ataque limitado con misiles contra territorio de la alianza representaría un desafío significativo para varios de sus integrantes.
Rinkevics también llamó la atención sobre la disponibilidad de armamento entre los países occidentales. Según los medios citados, Estados Unidos habría utilizado una parte considerable de sus reservas de misiles Patriot y podría necesitar varios años para reponerlas.
La evolución de la guerra de drones
Otro de los puntos señalados por el mandatario fue la rápida evolución de las tecnologías y tácticas empleadas en el campo de batalla.
Según Rinkevics, el uso de drones y otros medios aéreos en el conflicto de Ucrania está evolucionando a gran velocidad, lo que podría dejar desactualizados algunos de los actuales planes europeos para afrontar una eventual guerra aérea.
Sus declaraciones se producen en un contexto de creciente preocupación entre los países europeos por posibles amenazas a su seguridad. El primer ministro polaco, Donald Tusk, había advertido el 17 de septiembre que Rusia podría recurrir a drones o misiles contra países de la OTAN para poner a prueba la aplicación del artículo 5 del tratado de la alianza, que establece el principio de defensa colectiva.
La respuesta de Moscú
Desde Moscú, las autoridades han rechazado reiteradamente que Rusia tenga planes de atacar a países europeos.
El ministro de Asuntos Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, afirmó anteriormente que, si Europa decidiera atacar a Rusia, el conflicto sería “diferente” y tendría una duración muy corta. Al mismo tiempo, sostuvo que la confrontación no constituye el método elegido por Moscú.
El 18 de septiembre, durante una reunión de la Comisión Militar-Industrial, el presidente ruso, Vladímir Putin, también llamó a Europa a “vivir en armonía” y advirtió que, de lo contrario, Moscú “tendrá que responder”.
“Rusia no tiene ninguna intención agresiva respecto a los países europeos. No tenemos ningún motivo para ello. Estamos dispuestos a cooperar y a restablecer las relaciones con nuestros vecinos europeos”, afirmó Putin.


