Una aldea británica declara simbólicamente su independencia y busca unirse a EE. UU.

Los residentes de Piddington, una pequeña localidad británica de unos 350 habitantes, votaron a favor de abandonar el Reino Unido en un referéndum local simbólico (285 votos a favor y 26 en contra) y se proclamaron como principado independiente. La medida surge en protesta contra la decisión del Gobierno británico de instalar un centro para 1.250 solicitantes de asilo a las afueras del pueblo.

Tras la votación, el presidente del consejo parroquial, Tim McNally, envió un informe a la Embajada de EE. UU. manifestando su intención de sumarse a ese país como el estado número 51 —e incluso renombrar la aldea como “Trumpington”— si las autoridades británicas no dan marcha atrás.

El conflicto se da en el marco de la creciente tensión política y social por la inmigración en el Reino Unido, un tema central en la agenda pública que impulsó el auge de partidos como Reform UK y mantiene bajo presión las políticas migratorias del Gobierno central.