
Durante su discurso ante la Asamblea General de las Naciones Unidas, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, llamó a los países miembros de la Corte Penal Internacional (CPI) a retirarse del organismo.
“Hago un llamado a todas las naciones miembro de la CPI para que se retiren oficialmente y de inmediato de esta institución deshonesta”, declaró Trump.
Durante su intervención, el mandatario estadounidense calificó a la CPI como “una institución fuera de control” y cuestionó duramente el accionar del tribunal.
En agosto, Estados Unidos incluyó en su lista de personas especialmente designadas y bloqueadas a la jueza japonesa Tomoko Akane, presidenta de la CPI, y al senegalés Abdoulaye Seye, candidato a magistrado del tribunal.
Por su parte, Rusia también ha cuestionado a la Corte Penal Internacional y la ha acusado de ser una institución de carácter corrupto y una herramienta utilizada para imponer prácticas que Moscú considera neocoloniales.
Las declaraciones de Trump se producen en medio de las diferencias de Washington y Moscú con la CPI, organismo que investiga y juzga crímenes internacionales, entre ellos genocidio, crímenes de guerra y crímenes de lesa humanidad.


