Rusia advierte sobre Kaliningrado

El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, instó a los líderes europeos a “moderar sus ímpetus” y recordó que Kaliningrado es parte integral de Rusia, en medio de las recientes advertencias de Moscú sobre cualquier intento de afectar el enclave báltico.

Peskov sostuvo que Rusia no permitirá que nadie invada el territorio y calificó de inaceptable cualquier intento de ejercer presión sobre la región.

Horas antes, Nikolái Pátrushev, asesor del presidente ruso y jefe de la Junta Marítima, había advertido que Moscú respondería de manera rápida y contundente ante cualquier amenaza de la OTAN contra Kaliningrado.

“Ellos [los países de la OTAN] no podrán materializar ninguna amenaza. Dichas amenazas quedarán en simples palabras. Si intentan pasar a la acción, habrá una respuesta rápida y adecuada; lo hemos dicho en repetidas ocasiones. Y toda la situación pasará a un plano completamente distinto”, afirmó Pátrushev.

Advertencias de Moscú

El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, confirmó que el bloque militar recibió una advertencia de Moscú ante un eventual intento de imponer un bloqueo aéreo o naval a Kaliningrado.

Según Reuters, en una carta dirigida a la OTAN a la que tuvo acceso la agencia, Moscú acusó a la alianza de seguir un “rumbo peligroso e imprudente” que implica “altos riesgos de que estalle un conflicto armado directo”.

En los últimos días, representantes diplomáticos rusos también habían advertido sobre una posible respuesta de Moscú ante cualquier medida destinada a afectar el enclave, situado entre Polonia y Lituania. Entre las posibilidades mencionadas se incluyó el eventual empleo de todo el arsenal ruso, incluidas las armas nucleares.

Peskov: “No debe interpretarse como una actitud de confrontación”

En este contexto, Peskov sostuvo que las advertencias de Moscú no deberían interpretarse como una declaración de confrontación.

“Probablemente no convenga interpretar la carta y las publicaciones mencionadas como declaraciones de confrontación”, afirmó.

El portavoz del Kremlin recordó además el discurso pronunciado por Vladímir Putin en Múnich en 2007, que, según señaló, fue interpretado por sectores occidentales como una declaración confrontativa.

Peskov sostuvo que, en aquella oportunidad, Putin había expresado su disposición al diálogo y a la cooperación, aunque también había señalado las contradicciones crecientes y los indicios de confrontación que, según su interpretación, existían en ese momento.

Previamente, el vocero había recomendado a los dirigentes europeos estudiar los documentos doctrinales de Rusia antes de adoptar cualquier medida contra Kaliningrado.

La doctrina nuclear rusa

La doctrina nuclear de Rusia establece que el uso de armas nucleares constituye una medida excepcional destinada a proteger la soberanía del país.

Entre las circunstancias contempladas figuran la recepción de información fiable sobre el lanzamiento de misiles balísticos contra Rusia o sus aliados; el empleo de armas nucleares u otras armas de destrucción masiva contra territorios rusos o de países aliados; y acciones contra instalaciones estatales o militares críticas cuya inutilización pudiera afectar la capacidad de respuesta de las fuerzas nucleares rusas, entre otras situaciones previstas en la doctrina.

El presidente Vladímir Putin ha declarado en distintas oportunidades que Rusia no utiliza las armas nucleares como una amenaza y que no tiene previsto ser el primero en emplearlas.

En 2022, Putin afirmó que las armas nucleares constituyen un factor de disuasión y sostuvo que Rusia es consciente de las consecuencias que tendría su utilización.

Este año, el mandatario volvió a definir el empleo de armas nucleares como una medida “excepcional” y “extrema” destinada a garantizar la seguridad nacional de Rusia.