
El secretario de Guerra de Estados Unidos, Pete Hegseth, realizó dos flexiones de brazos como “castigo” luego de equivocarse al brindar un dato durante un encuentro con la tripulación del portaviones USS Abraham Lincoln, que regresó a San Diego, California, tras permanecer alrededor de 300 días en el mar.
Durante el encuentro, Hegseth afirmó que el portaviones había mantenido 60 horas consecutivas de operaciones de vuelo de combate. Los propios tripulantes lo corrigieron y señalaron que, en realidad, habían sido 160 horas.
“Disculpen, haré dos flexiones”, respondió Hegseth antes de tirarse al suelo y completar el desafío, mientras recibía los aplausos de los marinos.
El episodio ocurrió a bordo del USS Abraham Lincoln, que regresó a Estados Unidos después de su participación en las operaciones militares en Oriente Medio.
Durante su discurso, Hegseth también se refirió a los reportes sobre las condiciones de la tripulación, que habían señalado escasez de insumos básicos y problemas relacionados con la salud mental de los marinos.
El funcionario rechazó esas versiones y cuestionó las informaciones que, según sostuvo, buscaban presentar al USS Abraham Lincoln como un símbolo de disfunción, baja moral o una misión fallida.
Hegseth afirmó que la situación era “exactamente la contraria” y defendió el desempeño de la tripulación durante su prolongada permanencia en el mar


