
El canciller cubano, Bruno Rodríguez, rechazó un informe del Gobierno de Estados Unidos que califica los programas de colaboración médica de Cuba en el extranjero como una forma de trabajo forzoso. Según el funcionario, Washington busca justificar su política contra La Habana y manipular la opinión pública internacional.
«Con otro informe unilateral y mendaz sobre Trata de Personas, el Departamento de Estado de EE.UU. pretende continuar justificando la política agresiva de ese Gobierno contra Cuba y su persecución enfermiza a la colaboración médica cubana», expresó Rodríguez a través de la red social X.
El ministro también calificó de «cínico» que Washington reconozca ejercer presiones sobre los gobiernos que mantienen acuerdos de cooperación sanitaria con la isla. «Nuevamente el Gobierno estadounidense insiste en la mentira para intentar manipular la opinión pública internacional», agregó.
Las misiones médicas, en el centro de la disputa
El 8 de octubre, el Departamento de Estado estadounidense publicó su informe anual sobre trata de personas, en el que señaló que las misiones médicas cubanas en el extranjero responden a una política o patrón gubernamental de trabajo forzoso.
Según el Gobierno cubano, países como Guatemala, Honduras y otras naciones del Caribe suspendieron sus programas de cooperación médica con la isla debido a las presiones ejercidas por Washington.
Aumentan las tensiones entre Washington y La Habana
Las diferencias entre ambos gobiernos se profundizaron durante 2026. El 29 de enero, el presidente estadounidense, Donald Trump, firmó un decreto que autoriza la aplicación de aranceles a las importaciones provenientes de países que suministren petróleo a Cuba, tras declarar una emergencia nacional por una supuesta amenaza cubana a la seguridad de Estados Unidos.
La medida agravó las dificultades de abastecimiento de combustible en la isla, con consecuencias para la generación eléctrica, el transporte, la producción de alimentos, la atención médica y la educación.
Desde La Habana sostienen que las restricciones energéticas forman parte de una estrategia de presión económica destinada a debilitar al país y deteriorar las condiciones de vida de su población.
De acuerdo con datos oficiales cubanos, en lo que va de 2026 solo ha llegado a la isla un buque ruso con un donativo de 100.000 toneladas de crudo.
Las acusaciones sobre las misiones médicas y las restricciones al suministro de petróleo constituyen dos de los principales focos de tensión en la relación entre Estados Unidos y Cuba.


