
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que el conflicto con Irán se definirá “de una forma u otra” en un plazo cercano, aunque puso en duda que continúen las negociaciones con Teherán. Además, aseguró que Washington mantiene una posición favorable en los planos militar y financiero.
Las declaraciones fueron realizadas el 21 de octubre, cuando Trump regresaba de un acto de campaña en Carolina del Sur y habló con periodistas en la Base Aérea de Andrews, en Maryland.
Consultado por la corresponsal de NewsNation, Libbey Dean, sobre el estado del diálogo con Irán, el mandatario respondió inicialmente: “Un poco, pero veremos qué pasa”.
Sin embargo, al ser preguntado nuevamente sobre si las conversaciones estaban cerradas, expresó: “No creo que estemos negociando; vamos a tener algo, de una forma u otra, que ocurrirá bastante pronto”. También señaló que, según su percepción, la definición podría llegar después de las elecciones de medio término en Estados Unidos, previstas para el 3 de noviembre.
Trump calificó la guerra con la República Islámica como un “pequeño conflicto” y sostuvo que a su país le va “muy bien militar y financieramente”. “Lo que hemos hecho con Irán es increíble”, afirmó.
Crecen las tensiones ante la falta de avances diplomáticos
En medio del estancamiento de las negociaciones, Trump planteó en distintas ocasiones la posibilidad de intensificar las acciones militares contra Irán. En una entrevista con la revista Time, publicada el 1 de octubre, llegó a abogar por “aniquilar a Irán”, al considerar que esa sería la única opción para restablecer la estabilidad mundial.
El 8 de octubre, el mandatario había manifestado que Estados Unidos no tenía intenciones de atacar Teherán, al menos antes de las elecciones legislativas de medio término. Sin embargo, seis días después volvió a amenazar a Irán y advirtió que le daría “una buena lección”.
Desde Teherán, las autoridades también endurecieron sus advertencias. El 6 de octubre, el portavoz del Ministerio de Defensa iraní, el general de brigada Reza Talei-Nik, aseguró que el país había multiplicado por 2,5 su capacidad de producción de armas y equipos de defensa durante los siete meses anteriores, en comparación con el período previo a la guerra iniciada por Estados Unidos e Israel el 28 de febrero.
El funcionario advirtió que cualquier nueva agresión o amenaza de Washington e Israel recibiría una “respuesta decisiva” y provocaría “derrotas aún más contundentes”.
Por su parte, el ministro de Relaciones Exteriores iraní, Abbas Araghchi, afirmó el 8 de octubre que el canal de diálogo indirecto con Estados Unidos seguía activo y que Teherán analizaba las últimas propuestas presentadas por Washington.
En paralelo, The New York Times informó el 21 de octubre que Estados Unidos e Israel habrían elaborado planes específicos para reanudar los ataques contra territorio iraní después de las elecciones de medio término.
Las declaraciones cruzadas y las versiones sobre posibles nuevas operaciones militares mantienen la incertidumbre sobre el futuro del conflicto, mientras el estado de las negociaciones diplomáticas continúa sin definiciones claras.


