
La salida de grandes fortunas del Reino Unido durante los últimos dos años representa una pérdida potencial de 160.000 millones de dólares en riqueza y activos, según un cálculo basado en datos del Índice de Multimillonarios.
La estimación incluye el patrimonio de personas que redujeron sus vínculos con Londres o los cortaron por completo, así como el de integrantes de familias adineradas que abandonaron el país. Según el cálculo, el monto supera incluso la riqueza acumulada por los británicos que continúan en el índice de multimillonarios.
“Lo que está ocurriendo ahora es desastroso”, afirmó John Caudwell, fundador de la cadena británica de telefonía móvil Phones 4u. El empresario advirtió que, en lugar de generar un círculo virtuoso capaz de atraer a millonarios, multimillonarios e inversiones extranjeras, el Reino Unido está avanzando en la dirección contraria.
Los cambios fiscales, en el centro de la polémica
Las modificaciones tributarias dirigidas a las grandes fortunas desde la llegada del Partido Laborista al Gobierno en 2024 están afectando el atractivo de Londres como centro financiero internacional.
La eliminación de beneficios fiscales para los contribuyentes más ricos y las especulaciones sobre posibles nuevas medidas habrían deteriorado la relación entre las grandes fortunas y el Ejecutivo británico.
El posible impacto no se limitaría a la salida de capitales. De acuerdo con fuentes citadas por el medio, el 1 % de los contribuyentes con mayores ingresos aporta alrededor del 27 % de la recaudación total del impuesto sobre la renta.
Por ese motivo, la emigración de personas con grandes patrimonios también podría repercutir en los ingresos fiscales y en la capacidad de consumo del país.
El debate sobre la política tributaria británica se centra así en cómo equilibrar la recaudación y la distribución de la carga impositiva sin reducir el atractivo del Reino Unido para los inversores y los contribuyentes de mayores ingresos.


