
La investigación sobre el trágico accidente ferroviario ocurrido en España reveló nuevos detalles sobre la colisión entre dos trenes de pasajeros. Según la Autoridad Administrativa Independiente para la Investigación Técnica de Accidentes e Incidentes Ferroviarios, Marítimos y de Aviación Civil, el impacto se produjo a una velocidad estimada de entre 160 y 200 kilómetros por hora.
A través de un comunicado, el organismo indicó que la velocidad exacta todavía no pudo determinarse y que será necesario extraer los datos del registrador jurídico embarcado para establecer las cifras definitivas.
Asimismo, las autoridades señalaron que la información se irá precisando a medida que avance la investigación técnica.
HASTA 27 NACIONALIDADES ENTRE LAS VÍCTIMAS
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, informó que entre las personas afectadas por el siniestro habría ciudadanos de al menos 27 nacionalidades.
“Tenemos hasta 27 nacionalidades de víctimas que pueden haber fallecido en esta tragedia ferroviaria”, manifestó el mandatario.
En ese contexto, aseguró que las autoridades españolas mantienen contacto con los respectivos consulados para transmitir la información sobre las víctimas lo antes posible.
EL MINISTRO DE TRANSPORTES DESCARTÓ RENUNCIAR
Por su parte, el ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, rechazó presentar su renuncia frente a los pedidos de dimisión surgidos después de la tragedia.
El funcionario sostuvo que su prioridad es esclarecer las circunstancias del accidente, determinar posibles responsabilidades y avanzar en las medidas necesarias para evitar nuevos episodios.
“Respeto las peticiones de dimisión, pero mi misión es aclarar qué pasó. Dar explicaciones claras y aportar soluciones en la medida de lo posible. Si se comprueba que fallaron los controles y la organización, actuaremos en consecuencia. Si hay responsabilidades individuales, se exigirán por los cauces correspondientes”, expresó durante una conferencia de prensa.
CÓMO OCURRIÓ EL ACCIDENTE
El siniestro ocurrió el 28 de octubre, cerca de la localidad de Urda, en la provincia de Toledo.
Según la información difundida, un tren de alta velocidad de la compañía estatal Renfe, que transportaba 379 pasajeros y siete tripulantes, impactó contra la parte trasera de una formación del operador privado Iryo, que se encontraba detenida y llevaba 147 pasajeros y cinco tripulantes a bordo.
De acuerdo con el último balance mencionado por las autoridades, el accidente dejó 69 personas fallecidas y más de 200 heridas de distinta gravedad.
Mientras continúan las pericias, los investigadores buscan determinar las causas de la colisión y establecer si existieron fallas técnicas, operativas o humanas que hayan contribuido a la tragedia


