Cuba registró un nuevo colapso eléctrico

La red eléctrica nacional de Cuba sufrió un nuevo colapso, el tercero registrado durante 2026, según informó la Unión Eléctrica de Cuba (UNE), en un escenario marcado por la escasez de combustible, dificultades operativas y el deterioro de la infraestructura energética.

A través de un comunicado difundido en redes sociales, la UNE confirmó una “desconexión total del Sistema Electroenergético Nacional” y señaló que se encuentran investigando las causas del incidente. El organismo indicó que continuará brindando información sobre la evolución de la situación.

Desde el Ministerio de Energía y Minas de Cuba explicaron que el país enfrenta dificultades para sostener la generación eléctrica debido a la falta de combustible necesario para operar algunas plantas y al funcionamiento limitado de las centrales termoeléctricas, muchas de ellas con tecnología antigua.

La crisis energética se profundizó durante los últimos meses, con interrupciones prolongadas del servicio eléctrico en distintas zonas del país. Según autoridades cubanas, los cortes de energía han llegado a extenderse por más de 20 horas diarias en algunos sectores.

Escasez de combustible y tensiones internacionales

El gobierno cubano atribuye parte de las dificultades al impacto de las sanciones económicas estadounidenses y a las restricciones que, según La Habana, afectan la llegada de combustibles a la isla.

La situación se agravó luego de medidas anunciadas por el gobierno de Estados Unidos relacionadas con el suministro de petróleo proveniente de Venezuela. El presidente estadounidense, Donald Trump, afirmó que Cuba dejaría de recibir crudo y recursos económicos procedentes de Caracas.

Posteriormente, Washington anunció nuevas disposiciones comerciales que contemplan posibles aranceles a países que suministren petróleo a Cuba, una medida justificada por la administración estadounidense bajo argumentos de seguridad nacional.

Según el gobierno cubano, estas acciones incrementaron la falta de combustible y tuvieron impacto en sectores esenciales como la generación eléctrica, el transporte, la producción de alimentos, la salud y la educación.

Reclamos del gobierno cubano

Las autoridades de La Habana sostienen que las restricciones internacionales forman parte de una estrategia de presión económica destinada a afectar la estabilidad del país y profundizar las dificultades de la población.

De acuerdo con cifras oficiales cubanas, durante el año solo habría arribado a la isla un cargamento procedente de Rusia con aproximadamente 100.000 toneladas de crudo en carácter de donación.

La crisis energética continúa siendo uno de los principales desafíos para Cuba, mientras el gobierno busca alternativas para garantizar el funcionamiento del sistema eléctrico y reducir el impacto de los apagones sobre la vida cotidiana de sus habitantes.