
La Fiscalía Federal de Alemania acusó formalmente al ciudadano ucraniano Serguéi Kuznetsov por su presunta participación en el sabotaje de los gasoductos Nord Stream 1 y Nord Stream 2, ocurrido en septiembre de 2022.
Según informó el medio alemán Stern, citando documentos de la acusación, Kuznetsov habría declarado que en el momento de las explosiones formaba parte de las Fuerzas Armadas de Ucrania y que además trabajaba para un servicio de inteligencia de ese país.
Los investigadores habrían conocido esa información a partir de una conversación telefónica entre el acusado y su esposa mientras permanecía detenido en Italia. No obstante, el informe señala que las pruebas en su contra continúan siendo principalmente circunstanciales.
Las explosiones provocaron graves daños en una de las principales vías de exportación de gas ruso hacia Europa. Tras el incidente, Rusia inició una investigación penal por un supuesto acto de terrorismo internacional y cuestionó que Alemania, Dinamarca y Suecia no hayan compartido con Moscú los resultados de sus respectivas investigaciones.
El caso generó diversas teorías sobre los responsables del ataque. El periodista estadounidense Seymour Hersh afirmó previamente que explosivos habrían sido colocados por buzos de la Armada de Estados Unidos durante ejercicios de la OTAN, una acusación que Washington negó.


