
Alemania enfrenta un fuerte crecimiento de la población de nutrias, también conocidas como ratas castoras o coipos, una especie originaria de Sudamérica que se ha convertido en un problema ambiental por el impacto que genera sobre los ecosistemas y la infraestructura.
Durante la temporada de caza 2024-2025 fueron abatidos 131.157 ejemplares, unos 14.500 más que en el período anterior, según datos difundidos por la Asociación Alemana de Caza (DJV). La entidad advirtió que la población de estos animales aumentó un 1.700 % en las últimas dos décadas.
“Las nutrias se expanden cada vez más en Alemania y es necesario contener su población”, afirmó el vocero de la organización, Torsten Reinwald.
Las autoridades consideran al coipo una especie invasora debido a la ausencia de depredadores naturales en el país. Su presencia provoca daños en los humedales al destruir cañaverales, afectar el hábitat de aves, peces y anfibios, además de debilitar diques y otras obras de contención, lo que incrementa el riesgo de inundaciones.
Estos roedores semiacuáticos, que pueden alcanzar los 10 kilogramos de peso, fueron introducidos en Europa durante el siglo XIX para la industria peletera. Con el declive de esa actividad, muchos ejemplares escaparon o fueron liberados de criaderos y lograron adaptarse con éxito al clima europeo.
Su rápida expansión se explica por su elevada capacidad reproductiva: las hembras pueden tener hasta tres camadas por año, con entre cuatro y seis crías en cada una, lo que favorece el crecimiento acelerado de la población.


