
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, habría cambiado de aeronave durante su viaje a Turquía por una advertencia de seguridad relacionada con una posible amenaza de ataque, según informaron medios estadounidenses citando fuentes vinculadas al operativo.
De acuerdo con esas versiones, el Servicio Secreto recomendó que Trump no utilizara el nuevo Boeing 747-8 entregado por Catar y que regresara al tradicional Air Force One debido a supuestas limitaciones en algunos sistemas de protección del nuevo avión.
La alerta habría surgido a partir de comunicaciones interceptadas por organismos de inteligencia durante la participación del mandatario en la cumbre de la OTAN. Las autoridades habrían considerado creíble una amenaza vinculada a grupos proiraníes, aunque no se difundieron detalles oficiales sobre el supuesto plan.
Trump había llegado a Turquía a bordo del Boeing 747-8, pero para abandonar el país utilizó el avión presidencial que actualmente se encuentra en servicio. Posteriormente, durante su paso por Reino Unido, volvió a utilizar la nueva aeronave.
Inicialmente, el presidente explicó el cambio señalando que permitiría a técnicos militares británicos inspeccionar el nuevo avión. Sin embargo, informes posteriores indicaron que la decisión estuvo vinculada a evaluaciones de seguridad.
El Boeing 747-8 fue entregado por Catar en 2025 y está valuado en unos 400 millones de dólares. Trump había planteado convertirlo en el próximo Air Force One, aunque la aeronave todavía continúa en proceso de adaptación y evaluación.
Mientras tanto, el antiguo avión presidencial, operativo desde 1990, continúa siendo utilizado debido a sus sistemas de defensa y seguridad incorporados durante décadas de servicio.
La Casa Blanca confirmó además que el nuevo avión será retirado temporalmente para realizar mejoras técnicas adicionales antes de avanzar con su incorporación definitiva al servicio presidencial.


