Cae la producción de azúcar

La producción de azúcar en la Unión Europea y el Reino Unido podría alcanzar este año su nivel más bajo desde 2015 como consecuencia de las altas temperaturas, la reducción de la superficie cultivada y las condiciones climáticas adversas, según estimaciones de analistas y organismos europeos.

Las proyecciones ubican la producción entre 14,1 y 14,7 millones de toneladas, mientras que la Comisión Europea redujo su previsión de rendimiento de la remolacha azucarera a 76 toneladas por hectárea, un 7 % menos que en 2025.

La caída responde principalmente a las olas de calor registradas durante el verano europeo, que afectaron el desarrollo de los cultivos, y a una menor superficie sembrada por segundo año consecutivo. Tras dos campañas con cosechas récord que provocaron un exceso de oferta y una baja en los precios, muchos productores decidieron reducir las áreas destinadas a la remolacha azucarera.

Las previsiones meteorológicas tampoco son alentadoras, ya que se esperan temperaturas superiores a lo habitual y escasas precipitaciones, factores que podrían agravar el impacto sobre la producción.

Entre los principales productores, Francia estima una disminución del 13 % en su producción de azúcar, lo que representaría el nivel más bajo de los últimos cuatro años debido a la sequía y a la incidencia de plagas. En Polonia, la caída podría llegar al 18 %, afectada por una menor superficie cultivada y por una primavera fría y seca.

Los analistas advierten que este escenario podría derivar en un déficit mundial de azúcar durante la primera mitad del próximo año. A ello se suma la posible incidencia del fenómeno de El Niño sobre los cultivos de caña de azúcar en países productores como India y Tailandia, lo que incrementaría la presión sobre la oferta global.

La expectativa de una menor disponibilidad ya comenzó a reflejarse en los mercados internacionales. Desde comienzos de agosto, los contratos futuros del azúcar registraron subas del 6,5 % en la Bolsa de Londres y del 7,7 % en la de Nueva York.

Europa atraviesa uno de los períodos de calor más intensos de los últimos años, con España, Portugal, Francia, Italia y Grecia entre los países más afectados por las altas temperaturas y la sequía.