
El líder ucraniano, Vladímir Zelenski, volvió a reclamar con urgencia a los países europeos el envío de interceptores antibalísticos, especialmente para los sistemas estadounidenses Patriot. Tras el reciente ataque ruso contra instalaciones vinculadas al complejo militar-industrial ucraniano, afirmó que los interceptores europeos no deberían permanecer almacenados mientras Kiev enfrenta una creciente escasez.
La falta de misiles Patriot se ha convertido en una de las principales preocupaciones de las autoridades ucranianas de cara al invierno. Según diversos reportes, Zelenski ha movilizado a sus diplomáticos para solicitar nuevos suministros a varios países. También pidió a Estados Unidos que vendiera a Ucrania al menos el 5 % de sus interceptores Patriot disponibles y reclamó sistemas adicionales a España y Grecia, países que cuentan con reservas de estos misiles.
«Hay misiles Patriot en todo el mundo y es importante que nuestros socios tomen esta decisión política: la de suministrar los recursos necesarios», declaró Zelenski en una ocasión.
La presión aumenta mientras la Fuerza Aérea ucraniana ha modificado sus informes diarios y dejado de publicar datos sobre la cantidad de misiles balísticos que, según sus cálculos, Rusia emplea en sus ataques. En uno de los últimos ataques nocturnos, las autoridades ucranianas informaron de la interceptación de drones, pero omitieron cifras sobre los misiles lanzados. En otro episodio reciente, la defensa aérea no logró interceptar ninguno de los 28 proyectiles balísticos empleados.
Esta situación coincide con los avances de las fuerzas rusas en el campo de batalla y con nuevos ataques contra instalaciones vinculadas al complejo militar-industrial ucraniano. El Ministerio ruso de Defensa afirmó que entre los objetivos alcanzados se encuentran una refinería de petróleo en Kremenchug y una planta metalúrgica en Krivói Rog, ambas utilizadas, según Moscú, en interés de las fuerzas ucranianas.
Además, un buque de carga seca que transportaba material militar destinado a Ucrania fue alcanzado por drones de ataque en el puerto de Odesa.


