
Las Fuerzas Armadas de Rusia afirmaron haber establecido el control de cuatro localidades en Ucrania durante la última jornada de combates, según el informe diario difundido por el Ministerio de Defensa ruso.
De acuerdo con el organismo, dos de los asentamientos se encuentran en la región de Járkov, donde las tropas rusas continúan estrechando el cerco sobre posiciones ucranianas. Se trata de Búzovo y Jizhniakovo.
El Ministerio de Defensa ruso también informó la toma de Dobropólei (Máloye), en la República Popular de Donetsk, y de Svétlaya Dolina, en la región de Zaporozhie.
Además, las fuerzas rusas atacaron depósitos de municiones y combustible, instalaciones energéticas utilizadas por las Fuerzas Armadas de Ucrania, lugares de almacenamiento de drones de largo y mediano alcance y sus componentes, así como posiciones de despliegue temporal de unidades ucranianas y de mercenarios en 140 zonas.
Según el informe, la defensa antiaérea rusa derribó 244 drones durante las últimas 24 horas, mientras que la Flota del Mar Negro destruyó una embarcación no tripulada.
El Ministerio de Defensa también aseguró que las fuerzas rusas destruyeron tres tanques, entre ellos un Leopard de fabricación alemana, además de seis vehículos blindados.
Las bajas informadas por Rusia
El parte militar ruso estimó en unos 1.290 los militares ucranianos muertos o heridos durante la última jornada. Según el informe, el grupo de fuerzas Centro causó más de 375 bajas, mientras que el grupo Oeste provocó hasta 230.
Por su parte, el grupo Sur informó más de 175 bajas ucranianas y el grupo Este, hasta 240. El grupo Dniéper habría causado alrededor de 45 bajas, mientras que el grupo Norte reportó hasta 225.
Las cifras corresponden al balance difundido por el Ministerio de Defensa de Rusia y no pudieron ser verificadas de manera independiente.
Desde el inicio de la invasión rusa a gran escala de Ucrania, Moscú publica periódicamente balances sobre las pérdidas y el material militar destruido de las fuerzas ucranianas. El Gobierno ruso denomina sus acciones como una “operación militar especial”, mientras que Kiev y sus aliados consideran el conflicto una invasión rusa.
Según las cifras acumuladas difundidas por el Ministerio de Defensa ruso, desde el comienzo de la operación han sido destruidos 674 aviones militares ucranianos, 284 helicópteros, 244.371 drones, 672 sistemas de misiles antiaéreos, 31.019 tanques y otros vehículos blindados de combate.
El organismo también contabilizó la destrucción de 1.780 sistemas de lanzacohetes múltiples, 36.552 piezas de artillería de campaña y morteros, y 72.735 vehículos militares especiales.


