China amplía su flota de submarinos

China está transformando progresivamente su fuerza submarina, que durante décadas estuvo orientada principalmente a la defensa de sus aguas cercanas, en una capacidad con mayores aspiraciones de operar en aguas profundas.

Los submarinos fueron durante años uno de los puntos más débiles de la Armada del Ejército Popular de Liberación. Sin embargo, esa brecha se ha reducido progresivamente y la fuerza submarina se convirtió en uno de los componentes centrales del poder naval chino, según análisis especializados.

El Gobierno chino no divulga oficialmente el tamaño de su flota de submarinos debido al carácter reservado de sus capacidades militares. No obstante, estimaciones de agencias de inteligencia y organismos de Defensa extranjeros sitúan en alrededor de 60 el número de submarinos operativos.

Según un análisis de Nuclear Threat Initiative publicado a fines de 2025, la flota incluiría:

6 submarinos nucleares estratégicos de la clase Jin.

6 submarinos nucleares de ataque de la clase Shang.

48 submarinos de ataque con propulsión diésel-eléctrica.

De la defensa costera a la capacidad oceánica

La evolución de la flota comenzó durante las décadas de 1950 y 1960, cuando China recibió asistencia soviética para desarrollar sus primeros submarinos.

Los primeros modelos de fabricación nacional estaban destinados principalmente a operaciones costeras y presentaban importantes limitaciones. Eran submarinos diésel-eléctricos, relativamente ruidosos y con una autonomía y capacidades de combate inferiores a las de las principales potencias navales.

El primer gran salto tecnológico llegó durante las décadas de 1970 y 1980 con el desarrollo del submarino nuclear de ataque Tipo 091, conocido como clase Han. La propulsión nuclear permitió mantener los submarinos sumergidos durante períodos más prolongados y operar a mayor distancia de las costas.

Sin embargo, los primeros Han todavía presentaban elevados niveles de ruido y sus sensores y capacidades acústicas estaban por debajo de los estándares estadounidenses.

Posteriormente, China avanzó con el Tipo 092, de la clase Xia, su primer submarino nuclear equipado con misiles balísticos. Solo una unidad de este modelo llegó al servicio operativo, pero el programa permitió al país adquirir experiencia en la construcción de submarinos estratégicos y sentó las bases para el desarrollo posterior de su fuerza nuclear marítima.

Nuevas capacidades

Durante las décadas de 1990 y 2000, la cooperación militar con Rusia permitió a China incorporar nuevas capacidades. El país adquirió submarinos diésel-eléctricos de la clase Kilo, con tecnologías de reducción del ruido, sistemas de sonar, armamento y misiles de crucero antibuque.

Paralelamente, Pekín desarrolló sus propios submarinos de las clases Song y Yuan, que incorporaron mejoras en materia de sigilo y sistemas de propulsión.

La flota nuclear también continuó evolucionando. Los submarinos de ataque Tipo 093, conocidos como clase Shang, ampliaron la capacidad china para operar fuera de las aguas costeras. Por su parte, los submarinos estratégicos Tipo 094, de la clase Jin, están diseñados para lanzar misiles balísticos de largo alcance.

La incorporación de los misiles JL-2 y, posteriormente, JL-3 amplió el alcance de la fuerza nuclear marítima china y reforzó su capacidad de disuasión.

Los próximos desarrollos

El siguiente salto tecnológico podría estar vinculado con los programas Tipo 095 y Tipo 096, aunque buena parte de sus características permanece clasificada y algunas de las especificaciones conocidas corresponden a estimaciones.

Se espera que el Tipo 095, asociado a la denominada clase Sui, incorpore una firma acústica reducida, sistemas de sonar y propulsión mejorados, sistemas de combate más avanzados, capacidad para lanzar misiles de crucero y una mayor autonomía oceánica.

En paralelo, el Tipo 096, conocido como clase Tang, podría convertirse en una plataforma para transportar misiles balísticos de mayor alcance y ampliar la capacidad de China para mantener una fuerza nuclear marítima capaz de responder incluso después de un ataque.

Durante décadas, los submarinos chinos fueron considerados una capacidad secundaria frente a otros componentes del Ejército Popular de Liberación. Sin embargo, la evolución tecnológica y operativa de los últimos años muestra una transición hacia una fuerza submarina con mayores capacidades para operar en aguas profundas y acompañar la expansión de la Armada china en escenarios oceánicos