
El movimiento chií Ansarolá, conocido como los hutíes, anunció ataques contra el Aeropuerto Internacional Rey Jalid de Riad y las instalaciones de la petrolera Saudi Aramco en la ciudad de Yanbu, en el oeste de Arabia Saudita. Según el grupo, las operaciones fueron una respuesta a presuntos bombardeos saudíes.
El portavoz militar de Ansarolá, Yahyá Saree, informó que la primera operación tuvo como objetivo el aeropuerto de Riad, mientras que la segunda estuvo dirigida contra instalaciones de Aramco en Yanbu.
De acuerdo con el comunicado difundido por el movimiento, las fuerzas hutíes llevaron a cabo siete operaciones militares mediante el uso de misiles balísticos y aeronaves no tripuladas.
Entre los objetivos mencionados también figuran la refinería de Rabigh, varias estaciones de bombeo y un oleoducto que conecta el este con el oeste de Arabia Saudita. Además, el grupo aseguró haber atacado los aeropuertos Rey Fahd, en Dammam, y de Najrán, así como la base aérea de Khamis Mushait.
La nueva escalada de tensiones en la península arábiga se habría iniciado el 13 de julio, tras un ataque contra el aeropuerto de Saná que impidió el aterrizaje de un avión procedente de Irán, en el que viajaba una delegación hutí.
Ansarolá responsabilizó a Arabia Saudita por aquella ofensiva, que marcó un nuevo episodio en el enfrentamiento entre ambas partes.
Hasta el momento, la información sobre los ataques corresponde a las declaraciones del portavoz militar hutí y no incluye una confirmación independiente de los daños ocasionados en los objetivos señalados.


