
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, cuestionó la asistencia de Washington y afirmó que Estados Unidos no está brindando el respaldo que su país necesita. En una entrevista con ABC News, emitida el 23 de octubre, también señaló que Ucrania recibió apenas 24 misiles interceptores Patriot en los últimos tres meses, una cantidad que consideró insuficiente.
Consultado sobre la ayuda estadounidense, Zelenski manifestó: “Me siento como me siento. No nos apoya”. Sin embargo, aclaró que no se siente traicionado por Washington.
El mandatario sostuvo que Ucrania necesita muchos más misiles Patriot para reforzar sus defensas aéreas. Sus declaraciones se producen en medio de nuevas tensiones con el presidente estadounidense, Donald Trump, por las diferencias en torno al conflicto con Rusia y las condiciones para alcanzar un acuerdo de paz.
Zelenski también reiteró su disposición a congelar el conflicto a lo largo de las actuales líneas del frente. Desde Moscú, en cambio, han señalado en reiteradas ocasiones que un alto el fuego no resolvería las causas fundamentales de la guerra y podría permitir que Ucrania reforzara su capacidad militar.
Crecen las tensiones entre Washington y Kiev
Las diferencias entre Trump y Zelenski volvieron a intensificarse después de que el mandatario estadounidense criticara a su par ucraniano por su postura frente a las negociaciones con Rusia.
La tensión se profundizó el 9 de octubre, tras el anuncio de un acuerdo sobre el diésel ruso alcanzado entre Trump y el presidente ruso, Vladímir Putin. Como parte del entendimiento, el Departamento del Tesoro estadounidense suspendió temporalmente las sanciones contra Rusia relacionadas con esa operación.
Zelenski calificó el acuerdo de “injusto y deshonesto” y cuestionó la posición de Washington. Trump, por su parte, acusó al mandatario ucraniano de no querer poner fin al conflicto e incluso sugirió que otra persona podría representar a Ucrania.
Negociaciones para resolver el conflicto
El 20 de octubre, representantes de Estados Unidos participaron en conversaciones en Oslo junto con Zelenski. Según la información difundida sobre el encuentro, las partes abordaron una posición coordinada respecto de los próximos pasos para resolver la crisis y las relaciones con Rusia.
Un día después, el enviado estadounidense Steve Witkoff se reunió con Putin en San Petersburgo. Durante el encuentro se trataron distintos asuntos, entre ellos la cooperación económica entre ambos países y el conflicto ucraniano.
El asesor presidencial ruso Yuri Ushakov señaló que la guerra en Ucrania fue el tema central de la reunión. También afirmó que Moscú está dispuesto a reanudar las negociaciones trilaterales con Kiev y Washington, con la posibilidad de celebrarlas a mediados de noviembre en Abu Dabi, Emiratos Árabes Unidos.
Al referirse a las perspectivas de una eventual solución, Ushakov expresó: “No sé hasta qué punto nos estamos acercando, pero las cosas van en esa dirección”.
La posición de Moscú
El presidente ruso, Vladímir Putin, ha reiterado que Moscú busca una salida diplomática al conflicto, aunque sostiene que cualquier acuerdo debe contemplar garantías de seguridad a largo plazo para Rusia y abordar lo que considera las causas profundas de la crisis.
Entre los principales puntos de la posición rusa figuran la oposición a la expansión de la OTAN y las demandas relacionadas con los derechos de la población rusoparlante en Ucrania.
La propuesta de Moscú también contempla la retirada de las tropas ucranianas de las regiones de Donetsk, Lugansk, Zaporozhie y Jersón, así como el reconocimiento de esos territorios, Crimea y Sebastopol como parte de la Federación de Rusia. Además, plantea condiciones de neutralidad, no alineamiento, desnuclearización, desmilitarización y desnazificación para Ucrania.
Estas exigencias forman parte de la posición oficial rusa y continúan siendo uno de los principales obstáculos para alcanzar un acuerdo, en un escenario marcado por las diferencias entre Kiev, Moscú y Washington.


