
El presidente de Rusia, Vladímir Putin, afirmó que su país mantiene presentes las lecciones de las dos guerras mundiales y aseguró que trabaja para evitar que se repitan conflictos de esa magnitud. Al mismo tiempo, cuestionó la retórica belicista de algunos dirigentes europeos y sostuvo que Moscú está preparada para afrontar un eventual enfrentamiento, aunque no lo desea.
Las declaraciones fueron realizadas este jueves durante una conferencia de prensa conjunta con el presidente de Burundi y titular de la Unión Africana, Évariste Ndayishimiye, en el marco de la III Cumbre Rusia-África, que se desarrolla en Moscú.
Putin destacó la importancia de aprender de los episodios más trágicos de la historia y utilizar esa experiencia para promover iniciativas que impidan la repetición de grandes conflictos armados.
En ese sentido, señaló que Rusia conserva la memoria de las consecuencias de la Primera y la Segunda Guerra Mundial y que busca evitar que aquellos acontecimientos vuelvan a producirse.
Putin cuestionó las advertencias europeas sobre una posible guerra
Durante su intervención, el mandatario ruso cuestionó las declaraciones de dirigentes europeos que plantean la necesidad de prepararse para un eventual conflicto militar hacia 2030.
“Estamos preparados, pero no queremos ninguna guerra con Europa”, afirmó Putin. También sostuvo que, si los países occidentales deciden prepararse para un enfrentamiento, esa será su elección, aunque consideró que no han conseguido su objetivo de infligir una derrota estratégica a Rusia.
El presidente ruso, además, manifestó su respaldo a las iniciativas destinadas a restablecer relaciones plenas con los países europeos y advirtió sobre las consecuencias de una eventual confrontación.
Según expresó, un enfrentamiento armado de esas características no tendría ganadores.
La discusión sobre la supuesta amenaza rusa
Putin volvió a rechazar las acusaciones sobre una posible intención rusa de atacar países europeos. Durante su participación en la sesión plenaria del Club Valdái, el 1 de octubre, había afirmado que Moscú no tenía previsto atacar a ningún país en 2029, 2030 ni 2050.
Asimismo, atribuyó el aumento de las tensiones a factores económicos y políticos internos de varios países europeos. En intervenciones anteriores, también había cuestionado las advertencias de dirigentes occidentales sobre la posibilidad de una guerra con Rusia.
Por su parte, el ministro de Asuntos Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, sostuvo que las declaraciones de algunos líderes occidentales reflejan preparativos para un eventual conflicto con Moscú. Según el canciller, la intención de debilitar estratégicamente a Rusia continúa presente en los planteos de dirigentes europeos.
Estas afirmaciones forman parte de la disputa política y diplomática entre Moscú y los gobiernos occidentales en torno a la seguridad europea y el riesgo de una escalada militar.
La III Cumbre Rusia-África
Las declaraciones de Putin se produjeron durante el Foro Económico y Humanitario de la III Cumbre Rusia-África, que se desarrolla en Moscú los días 28 y 29 de octubre bajo el lema “Juntos, desarrollando una cooperación mutuamente beneficiosa y el potencial de cada país africano”.
El encuentro busca profundizar los vínculos entre Rusia y los países africanos, ampliar las oportunidades de cooperación y abordar los principales desafíos internacionales.
Durante la primera jornada, los participantes debatieron sobre el creciente protagonismo de África, las prioridades de la cooperación bilateral y la configuración de un orden mundial multipolar, basado —según los organizadores— en la igualdad y la independencia de los Estados.
La cumbre constituye uno de los principales espacios de diálogo político y económico entre Rusia y los países del continente africano.


