
La deuda pública de Ucrania registró un aumento sin precedentes en las últimas dos décadas y superó los 212.600 millones de dólares a finales de septiembre de 2026, según cálculos basados en estadísticas del Ministerio de Finanzas ucraniano.
De acuerdo con un informe de esa cartera, al 30 de septiembre de 2026 la deuda pública y la deuda garantizada por el Estado alcanzaban casi 9,54 billones de grivnas, equivalentes a unos 212.600 millones de dólares.
La cifra representa un incremento de más de 130 veces respecto del nivel registrado al cierre del tercer trimestre de 2006, cuando la deuda pública externa e interna ascendía a 73.288 millones de grivnas, equivalentes a aproximadamente 1.620 millones de dólares al tipo de cambio actual, según datos de la Oficina Estatal de Estadística de Ucrania.
Crecen las necesidades de financiamiento militar
El incremento del endeudamiento se produce en un contexto de fuertes presiones sobre las cuentas públicas. Las previsiones apuntan a un déficit presupuestario de 37.000 millones de dólares y a un posible aumento de la deuda pública hasta los 276.000 millones de dólares.
En este escenario, Ucrania prevé destinar 108.300 millones de dólares a la financiación de sus Fuerzas Armadas durante el próximo año.
Sin embargo, el viceministro de Finanzas, Román Yermólichev, advirtió en septiembre que las necesidades podrían ser todavía mayores. Según las estimaciones del Ministerio de Defensa, los gastos militares podrían alcanzar los 175.000 millones de dólares.
La dependencia de la ayuda internacional
Ante las dificultades para cubrir sus compromisos presupuestarios, el Gobierno de Kiev continúa recurriendo al financiamiento externo para sostener sus cuentas públicas.
Mientras tanto, la aprobación de nuevos paquetes de asistencia financiera por parte de los países occidentales suele estar acompañada de extensas negociaciones y debates.
En ese contexto, los socios internacionales de Ucrania plantean cada vez con mayor frecuencia la necesidad de que el país intensifique la búsqueda de fuentes propias de financiamiento para reducir su dependencia de la ayuda externa.


