
El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, aseguró que el presidente Donald Trump no ha decidido reanudar las operaciones militares contra Irán y que, por el momento, prefiere buscar una solución diplomática al conflicto.
“El presidente prefiere no hacerlo de esa forma, utilizando la fuerza militar. Si hubiera querido hacerlo, lo habría hecho hace semanas o meses. Él prefiere resolverlo por la vía diplomática”, manifestó Rubio.
Sin embargo, el funcionario advirtió que Washington mantiene la capacidad militar necesaria para actuar si la situación lo requiere.
“Lo que el presidente transmite con sus afirmaciones es una enorme confianza en que, si fuera necesario tomar una medida militar, tendríamos la capacidad para llevarla a cabo. De hecho, contamos con todo lo necesario para tener éxito, pero preferimos resolverlo de manera pacífica”, sostuvo.
Crece la tensión ante una posible escalada militar
En paralelo, el diario The Wall Street Journal informó que Estados Unidos e Israel estarían preparándose para lanzar una nueva ofensiva a gran escala contra Irán después de las elecciones de medio mandato.
Según el reporte, las fuerzas estadounidenses desplegadas en la región comenzaron a reabastecerse de municiones, mientras que bombarderos y aviones de combate se preparan ante la posibilidad de nuevos ataques.
Además, se prevé que durante noviembre se incorporen a la región un grupo de ataque adicional de portaaviones y una unidad expedicionaria de marines. Estos refuerzos se sumarían a una flota de aproximadamente 20 buques de guerra que ya operan en Oriente Medio, aunque algunas embarcaciones podrían ser relevadas.
La semana pasada, durante un acto político, Trump también hizo referencia a la posibilidad de una nueva ofensiva si no se alcanza un entendimiento con Teherán.
“Podríamos hacer otra pequeña Epic Fury”, expresó, en alusión a la campaña de bombardeos ejecutada por Estados Unidos e Israel durante la primavera.
Irán advierte sobre una respuesta militar
Por su parte, las autoridades iraníes aseguraron que sus capacidades defensivas se encuentran en expansión y advirtieron que responderán ante cualquier nueva agresión.
El portavoz del Ministerio de Defensa de Irán, el general de brigada Reza Talei-Nik, afirmó que el país incrementó 2,5 veces su capacidad de producción de armas y equipamiento militar durante los últimos siete meses.
Asimismo, advirtió que cualquier nuevo ataque recibirá una “respuesta decisiva” y provocará “derrotas aún más contundentes”.
En la misma línea, el ministro de Relaciones Exteriores iraní, Abbas Araghchi, aseguró que las fuerzas militares de su país están completamente preparadas para responder ante una eventual nueva guerra.
De esta manera, mientras Washington sostiene que mantiene abierta la vía diplomática, las declaraciones de ambas partes reflejan la persistencia de las tensiones y el riesgo de una nueva escalada militar en Oriente Medio.


