
El Municipio de Río Grande continúa reforzando el Plan de Saneamiento Urbano mediante inspecciones en talleres automotores, intervenciones en la vía pública y la atención de denuncias vecinales. Durante julio fueron secuestrados 26 vehículos y otros 140 fueron notificados para que sus responsables regularicen su situación.
En el marco de la Ordenanza Municipal N.º 2626/2008, las tareas buscan recuperar el espacio público, garantizar el cumplimiento de la normativa vigente y fortalecer el cuidado del ambiente.
Los operativos, desarrollados de manera conjunta por las áreas de Tránsito, Ambiente y Comercio, incluyeron inspecciones en talleres automotores para verificar las condiciones de funcionamiento y prevenir situaciones que puedan afectar el ambiente, la seguridad vial y la convivencia entre vecinos.
Durante los controles se detectaron vehículos fuera de uso, chatarra y residuos ferrosos acumulados tanto dentro de los establecimientos como sobre la vía pública. En los casos previstos por la normativa, se procedió al secuestro y retiro de los rodados.
Las inspecciones se realizaron en talleres ubicados sobre las calles Rivadavia, 25 de Mayo, Alfonsina Storni, Gobernador Paz, Finocchio, Don Bosco y Resistencia, entre otros sectores de la ciudad.
De forma complementaria, el Municipio continúa interviniendo en distintos puntos de Río Grande a partir de denuncias recibidas a través de la línea 147, herramienta que permite canalizar los reclamos de los vecinos y actuar con mayor rapidez ante situaciones que afectan el ordenamiento urbano.
En cada intervención se prioriza la notificación a los responsables para que regularicen la situación. En caso de incumplimiento, se aplican las sanciones previstas por la normativa vigente, incluido el retiro de los vehículos cuando corresponde.
Desde el Municipio señalaron que el Plan de Saneamiento Urbano es una política pública permanente que combina tareas de fiscalización, prevención y recuperación ambiental para contribuir a una ciudad más limpia, ordenada y segura.


