Tierra del Fuego licitará áreas hidrocarburíferas tras el fin de una concesión

La ministra de Energía de Tierra del Fuego, Gabriela Castillo, explicó el esquema implementado por el Gobierno provincial tras la finalización de la concesión de las áreas Angostura, Las Violetas y Río Cullen, que estaban operadas por una UTE integrada por Roch, Secra, Crownpoint y DPG.

La funcionaria destacó que se trata de un proceso inédito para la provincia, ya que, por primera vez, una concesión llega a su vencimiento sin una nueva prórroga y se inicia un proceso licitatorio para definir al próximo concesionario.

Castillo explicó que la finalización de la concesión implicó un trabajo sostenido durante el último año para verificar el cumplimiento de las obligaciones asumidas por la UTE y concretar la reversión de las áreas al Estado provincial.

El 18 de agosto se formalizó la recepción de los yacimientos mediante un documento certificado por un escribano de la Gobernación. A través de ese instrumento, la Provincia recibió las áreas y las instalaciones fijas vinculadas con la explotación.

“En una finalización de concesión, la empresa o el holding de empresas que tienen la concesión hacen la devolución al Estado, lo que llamamos la reversión de la zona, entregando la totalidad de instalaciones que recibió en su momento hace 30 y pico de años y las que construyó en el transcurso de la concesión original y las prórrogas”, explicó la ministra.

Roch continuará con la operación durante la transición
Tras recibir las áreas, la Provincia acordó con Roch un esquema transitorio para evitar la interrupción de la actividad hidrocarburífera mientras avanza la licitación.

“No hay concesionario, pero estaba clara la mirada del Gobernador de que el yacimiento no se podía cerrar”, señaló Castillo, quien explicó que la decisión responde a cuestiones técnicas, productivas y laborales.

De esta manera, Roch continuará operando “por cuenta y orden de la Provincia” hasta que se defina el nuevo concesionario.

Según explicó la ministra, la empresa presentó una propuesta para continuar con las operaciones, que fue analizada por la Secretaría de Energía hasta alcanzar un acuerdo considerado razonable desde el punto de vista económico y operativo.

La modalidad implica una participación activa del Estado provincial en el seguimiento de la explotación. “El que trabaje por cuenta y orden implica análisis de los costos de producción, análisis del costo de venta, análisis de la cantidad de producción”, detalló Castillo.

La funcionaria aclaró que el esquema no se limita al control de los niveles de producción, sino que contempla un seguimiento integral de “lo producido, de lo recaudado y de lo pagado”.

Continuidad para los trabajadores
La situación laboral también fue uno de los aspectos centrales del acuerdo. Castillo explicó que la UTE indemnizará a los trabajadores por su antigüedad y que luego serán incorporados por Roch durante el período de transición.

“Los trabajadores que hoy trabajan en Roch van a ser indemnizados por la UTE y, al día siguiente, cuando estén desvinculados de la UTE, serán empleados de Roch con este nuevo contrato”, precisó.

Los nuevos contratos serán a término y se extenderán durante el período que demande el proceso licitatorio, estimado en aproximadamente cinco o seis meses.

“Estamos protegiendo nuestros recursos, porque claramente los yacimientos no debían pararse, garantizar el trabajo de los 50 compañeros que trabajan en Roch y que claramente tienen la necesidad de la continuidad laboral”, sostuvo la ministra.

La UTE mantendrá responsabilidades ambientales
Castillo también se refirió a las obligaciones ambientales derivadas del cierre de la concesión. Explicó que, además de recibir las instalaciones, el acta de recepción establece que la UTE continuará como figura jurídica para llevar adelante las tareas de remediación ambiental y abandono de los pozos incluidos en el informe de cierre.

El documento de recepción cuenta con doce anexos, uno de los cuales establece “la obligación y el compromiso asumido por la UTE de trabajar en la remediación de todos los pasivos que están listados en ese expediente de cierre”.

Durante el proceso también se trabajó en la incorporación de otros bienes necesarios para garantizar la continuidad operativa, entre ellos la flota vehicular, los almacenes y los insumos.

Avanza la licitación
Por último, la ministra confirmó que el proceso licitatorio ya está en marcha y que el pliego se encuentra en su etapa final de elaboración.

“El equipo hace algunos meses que está trabajando en esta condición de pliego”, indicó Castillo, y explicó que actualmente se avanza en la preparación del data room, donde estará disponible la información técnica para las empresas interesadas.

La funcionaria señaló que en los próximos días se publicará el llamado, con algunas condiciones que todavía están siendo definidas para promover la presentación de ofertas.

Castillo estimó que el proceso demandará alrededor de seis meses hasta contar con el nuevo operador. Mientras tanto, aseguró que la actividad continuará en las tres áreas.

“La producción de hidrocarburos no se detiene. Es un plan que está en marcha con una modalidad distinta en esta transición, pero que da continuidad a las operaciones tanto en Angostura, en Las Violetas y Río Cullen. Y el Estado está al frente de esta explotación, liderando este proceso de transición”, afirmó.